¿DE DÓNDE PROVIENE LA BIBLIA?

¿DE DÓNDE PROVIENE LA BIBLIA?

La Escrituras dicen que vino de Dios. Al referirse a todo el Antiguo Testamento, Pablo escribió: «Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia)) (2 Timoteo 3:1?). Al Nuevo Testamento también se lo llama las Escrutas. Cuando Pablo cita al evangelio en 1 Timoteo 5:18, lo llama «las Escrituras)). Y Pedro, en 2 Pedro 3:15,16, también se refiere a las epístolas de Pablo como Escrituras. Por lo tanto, tanto todo el Antiguo como el Nuevo Testamento, los Evangelios y las epístolas, se consideran escritos «inspirados por Dios). Jesús usó una expresión similar cuando se refirió a la Palabra de Dios como proveniente «de la boca de DIos», diciéndole al tentador: «No sólo de pan vive el hombre, si no de toda palabra que sale de la boca de Dios) (Mateo 4:4).

FUERON LOS ESCRITORES BÍBLICOS SIMPLES SECRETARIOS DEL ESPIRITU SANTO?

Los autores bíblicos no se limitaron a transcribir lo que Dios les dictaba. Ellos no fueron meros secretarios o autómatas, sino que, con fidelidad, anunciaron todo el mensaje de Dios sin agregar ni quitar nada (Proverbios 30:6; Apocalipsis 22:18- 19). Dios usó las personalidades individuales, sus vocabularios, los estilos literarios y deseos conscientes de los autores bíblicos para producir su Palabra. Por lo tanto, si bien se originaron completamente de Dios, las palabras de las Escrituras también son humanas y escritas en idiomas particulares (hebreo, griego, arameo), expresadas en formas literarias humanas determinadas que incluyen la narrativa (1 y 2 Samuel), la poesía (Salmos) y las parábolas (los Evangelios), así como la metáfora (Juan 15:1-8), la alegoría (Gálatas 4:21-5:1), e hipérbole (Salmo 6:6; Lucas 14:26). No obstante, el producto final es exactamente como Dios lo ordenó y en su providencia lo determinó: la Palabra de Dios con autoridad divina, infalible

y exenta de error; porque la Escritura «no puede ser quebrantada» (Juan 10:35), y «ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán» (Mateo 5:18). Es «la verdad» (Juan 17:17) que viene de aquel que se nos dice que «es imposible que Dios mienta» (Hebreos 6:18). En resumidas cuentas, todo lo que afirma está exento de error, no solo en lo que respecta a asuntos espirituales sino también a cuestiones de ciencia (Mateo 19:12; Juan 3:12) y de historia (Mateo 12:40-42; 24:37) En suma, los escritores bíblicos fueron seres humanos a quienes Dios eligió para ser sus voceros mediante el uso de lenguas humanas y formas literarias.

¿QUÉ ERA UN PROFETA EN LOS TIEMPOS BÍBLICOS?

Los autores bíblicos fueron profetas y apóstoles de Dios. Hay muchas referencias a los profetas que nos revelan cuál era su papel en la creación de las Escrituras. Entre otras cosas, se nos dice que fueron:

• Hombres de Dios (1 Reyes 12:22), lo que significa que los había elegido.

-Siervos del Señor (1 Reyes 14:18), para indicar que eran fieles a él.

• Mensajeros del Señor (Isaías 42:19), para mostrar que los había enviado.

• Videntes o visionarios (Isaías 30:10), para revelar que sus visiones eran de él.

  • Llenos del Espíritu del Señor (Oseas 9:7; Miqueas 3:8), para que se supiera que hablaban por el Espíritu deDios.

• Centinelas (Ezequiel 3:17), para reflejar que estaban atentos a Dios.

• Profetas (que es como comúnmente se llamaban), una indicación de que eran los voceros de Dios.

En suma, un profeta habla en nombre de Dios; es una persona elegida y preparada por él, un instrumento en sus manos para transmitir su palabra a su pueblo.

¿PODÍAN LOS PROFETAS AGREGAR IDEAS PERSONALES AL MENSAJE DE DIOS?

No. Les estaba prohibido. Dios dijo: «No añadan ni quiten palabra alguna a esto que.yo les ordeno» (Deuteronomio 4:2). Así se le ordenó a Jeremías: «Así dice el Señor: “Párate en el atrio de la casa del Señor, y di todas las palabras que yo te ordene … No omitas ni una sola palabra”» (Jeremías 26:2).

La naturaleza de un profeta bíblico era la garantía que no agregaría sus ideas al mensaje de Dios porque debía hablar «todo lo que el Señor le había dicho» (Exodo 4:30). DIOS le dijo a Moisés, hablando del profeta: «Pondré mis palabras en su boca, y él les dirá todo lo que yo le mande» (Deuteronomio 18:18). Y Amós escribió: «Habla el Señor omnipotente; ¿quién no profetizará?» (Amós 3:8). O sea que un profeta era alguien que decía lo que Dios le ordenaba, ni más ni menos.

La naturaleza misma de un profeta exigía que la Escritura profética fuera exactamente lo que Dios quería decir a la humanidad. Y dado que la Biblia se presenta como tal de principio a fin (Mateo 5:17,18; 2 Pedro 1:20,21; Apocalipsis 22:19), debe, mas considerar que el registro histórico de los profetas era inspirada por Dios. De hecho, esto es lo que el profeta Zacarías declaró cuando escribió: «Para no oír las instrucciones ni las palabras que por medio de los antiguos profetas el Señor Todopoderoso había enviado con su Espíritu, endurecieron su corazón como el diamante. Por lo tanto, el Señor Todopoderoso se llenó de ira» (Zacarías 7:12).

¿CÓMO RECIBÍAN LOS PROFETAS SUS MENSAJES DE PARTE DE DIOS?

De diversas maneras. Algunos, por medio de sueños (Génesis 37:1,11); otros, tenían visiones (Daniel 7); y algunos, escuchaban una voz audible (1 Samuel 3) o una voz interior (Oseas 1; Joel 1); otros, recibían revelaciones de ángeles (Génesis 19:1,29); algunos, por medio de milagros (Éxodo 3); y otros, echando suertes (Proverbios 16:33). El sumo sacerdote usaba unas piedras preciosas, conocidas como «urim y el tumim» (Éxodo 28:30). A otros, Dios les habló a través de la naturaleza, mientras meditaban sobre su revelación (Salmo 8; 19:1,6). Por diversos medios, como lo expresa el autor de la carta a los Hebreos: «Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas» (Hebreos 1:1).

NORMAN GEISLER.

Publicado por Pastor: Damián Ayala


¿CÓMO SABEMOS QUE EL NUEVO TESTAMENTO ESTÁ COMPLETO?

¿CÓMO SABEMOS QUE EL NUEVO TESTAMENTO ESTÁ COMPLETO?

Publicado por Pastor Damián Ayala

El Nuevo Testamento se escribió entre los años 50 y 90   d.C. Hay varios  indicios que apoyan la convicción evangélica de que el Canon del Nuevo Testamento está cerrado. Jesús prometió un canon cerrado cuando limitó la autoridad de enseñanza a los apóstoles, y todos ellos habían muerto hacia fines del primer siglo.

¿QUÉ PROMETIÓ JESÚS ACERCA DE LA FORMACIÓN DEL NUEVO TESTAMENTO?

El Nuevo Testamento indica claramente que la revelación de Jesús a los apóstoles completaría la revelación bíblica. Jesús fue la revelación plena y completa del Antiguo Testamento. En el Sermón del Monte, dijo, con referencia a todo el Antiguo Testamento: «No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento» (Mateo 5:17). De hecho, la epístola a los Hebreos enseña que Jesús fue la plenitud y culminación de la revelación de Dios en los «días finales». El autor de este libro escribió:

«Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas, en estos días finales, nos ha hablado por medio de su Hijo. A este lo designó heredero de todo, y por medio de él hizo el universo. El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa» (Hebreos 1:1~3).

Además, este mismo autor dice que Jesús fue «superior» a los ángeles (1:4), una «esperanza mejor» que la ley ( 7:19), y «mejor» que la ley y el sacerdocio del Antiguo Testamento (9:23). De hecho, se nos dice que su revelación y redención es eterna (c. 5:9; 9:12,15) y de una vez y para siempre (c. 9:28; 10:12-14). Jesús fue, entonces, la revelación completa y final de Dios a la humanidad. Solo él podía decir: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Juan 14:9). Y solo de Jesucristo podría decirse que «toda la plenitud de la divinidad habita en forma corporal en Cristo» (Colosenses 2:9).

¿QUÉ DIJERON LOS APÓSTOLES DE JESÚS ACERCA DEL NUEVO TESTAMENTO?

Jesús eligió, comisionó y habilitó a doce apóstoles (Hebreos 2:3~4) a enseñar la revelación plena y completa que él les había dado (Mateo 10:1). Y antes de dejar este mundo, Jesús prometió que guiaría a sus apóstoles en toda verdad: «El Espíritu Santo … les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho» (Juan 14:26); y más adelante: «Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad» (Juan 16:13). Por eso se dice que la iglesia ha sido edificada «sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas» (Efesios 2:20) y que al principio las personas que se unían a la iglesia «se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles» (Hechos 2:42). Si los apóstoles de Jesús no enseñaron esta revelación completa de Dios, Jesús se equivocó. Pero, como Hijo de Dios, no podía equivocarse con respecto a lo que enseñaba. Por lo tanto, la plenitud y culminación de la revelación de Dios en Jesucristo fue dada por los apóstoles. Los apóstoles de Jesús vivieron y murieron en el curso del primer siglo. Por lo tanto, el registro de esta revelación completa y final de Jesús a los apóstoles se completó en el primer siglo. De hecho, uno de los requisitos para que fuera apóstol era que hubiera sido testigo ocular de la resurrección de Jesús, que ocurrió en el primer siglo (cf. Hechos 1:22). Cualquiera que hubiera vivido después de ese tiempo estaría en la categoría de «falsos apóstoles» (2 Corintios 11:13). Cuando la autoridad como apóstol de Pablo se puso en tela de juicio, él respondió: «¿No soy apóstol? ¿No he visto a Jesús nuestro Señor?» (1 Corintios 9:1). De hecho, se lo menciona junto con los otros apóstoles como el último que vio a Cristo resucitado (d. 1 Corintios 15:6~8).

¿SE PRESERVARON TODOS LOS ESCRITOS APOSTÓLICOS Y PROFÉTICOS EN EL NUEVO TEST AMENTO?

¿CONSERVÓ CON CUIDADO LA IGLESIA TODO EL NUEVO TESTAMENTO?

La iglesia ha conservado todo el Nuevo Testamento. La providencia de Dios no solo ha prometido conservar todos los libros inspirados, sino que la conservación de estos, llevada a cabo por la iglesia, se confirma de diversas maneras.

En primer lugar, desde los primeros tiempos estos libros han estado reunidos en una colección. Ya en el Nuevo Testamento hay indicios de que este proceso de conservación se había puesto en marcha. Lucas hace referencia a otros registros escritos (Lucas 1:1-4), posiblemente se traten de los Evangelios de Mateo y Marcos. En la primera carta de Pablo a Timoteo (5:18), él hace una referencia del Evangelio de Lucas (10:7). Pedro hace referencia a una colección de cartas de Pablo (2 Pedro 3:15-16). En su primera carta a los Tesalonicenses, Pablo les encargo que la leyeran «a todos los hermanos» (5:27), y luego instruyó a la iglesia de Calosas: «Una vez que se les haya leído a ustedes esta carta, que se lea también en la iglesia de Laodicea, y ustedes lean la carta dirigida a esa iglesia» (Colosenses 4:16). Judas (6-7) aparentemente tenía acceso a la segunda carta de Pedro (2 Pedro 2:4-6). Y Apocalipsis, la revelación de Juan, circulaba entre las iglesias de Asia Menor (1:4). La iglesia apostólica intervino, por imperativo divino, en la conservación de los escritos apostólicos. En segundo lugar, los contemporáneos de los apóstoles mostraron un conocimiento de los escritos de sus mentores y los citaron prolíficamente. Siguiendo su ejemplo, los padres de la iglesia de los siglos segundo a cuarto citaron el Nuevo Testamento 36.289 veces, incluyendo todos los versículos ¡excepto solo once de ellos! Incluyeron 19.368 citas de los Evangelios, 1.352 citas de Hechos, 14.035 de las epístolas de Pablo, 870 citas de las epístolas generales, y 664 de Apocalipsis.18 Solo entre los padres de la iglesia del segundo siglo, hay citas a todos los principales libros del Nuevo Testamento, con excepción de uno menor (la tercera epístola de Juan, posiblemente porque no tuvieron oportunidad de citarlo). Esto revela no solo su gran respeto por los escritos de los apóstoles sino también su deseo ferviente de conservar las palabras escritas.

En tercer lugar, frente a los cuestionamientos de las enseñanzas heréticas, como las de Marcia el gnóstico, que rechazaba todo el Nuevo Testamento salvo parte de Lucas y diez de las cartas de Pablo (aceptaba todas las cartas excepto las de 1 y 2 TImoteo y Tito), la iglesia respondió definiendo oficialmente la extensión del Canon. Hay listas de los libros apostólicos y colecciones de los escritos hechos desde los primeros tiempos, desde comienzos del siglo segundo. Entre estas se incluyen las listas de Alejandría (170 d.C.), la Apostólica (alrededor del año 300 d. C.), la de Cheltenham (alrededor del año 360 d.C.), y la de Atanasio (367 d.C.), así como la traducción al latín primitivo (alrededor del año 200 d.C.). Este proceso culminó hacia fines del siglo cuarto y principios del siglo quinto, con los Concilios de Hipona (393 d.C.) y de Cartago (410 d.C.), en los que se enumeraron los veintisiete libros que formaban el Canon completo del Nuevo Testamento. Todos los católicos, los protestantes y los anglicanos han aceptado que este fue el veredicto permanente de la Iglesia. Los protestantes evangélicos concuerdan con que el Canon está cerrado.

NORMAN GEISLER


¿ESTÁ COMPLETO EL ANTIGUO TESTAMENTO?

¿ESTÁ COMPLETO EL ANTIGUO TESTAMENTO?

Sí está completo y hay varios factores que confirman este hecho; entre éstos el testimonio del judaísmo, el testimonio de Cristo y el testimonio de la Iglesia Cristiana (véase las siguientes preguntas).

¿CUÁL ES EL TESTIMONIO DEL JUDAÍSMO CON RESPECTO A LO COMPLETO DEL ANTIGUO TEST AMENTO?

El Antiguo Testamento son las Escrituras judías. Fue escrito por judíos y para los judíos, y éstos eruditos reconocen unánimemente que los veinticuatro libros son idénticos a los treinta y nueve libros del Antiguo Testamento protestante; la diferencia radica en la numeración. Estos libros comprenden la totalidad del Canon Judío basándose en varias consideraciones. En primer lugar, el hecho de que los libros se combinen de maneras determinadas para formar veinticuatro (o veintidós) libros, revela que se considera que están todos, dado que esta es la cantidad de letras del alfabeto hebreo completo (hay dos letras dobles, lo que explica que pueda alternarse entre veintidós y veinticuatro). La diferencia entre los veinticuatro libros (la cantidad de libros en la Biblia judía de hoy) y los treinta y nueve que figuran en nuestro Antiguo Testamento se debe a que los doce profetas menores están reunidos en un solo libro, y los primeros y segundos libros de 1y2Samuel, 1y2Reyes,y 1y2 Crónicas se agrupan en uno solo también, así como Esdras y Nehemías. Algunas fuentes judías, como Josefa, los agrupan para formar veintidós libros (la cantidad exacta de letras en el alfabeto hebreo). Esta manera de numerarlos nos indica que ellos creían que su Canon estaba completo. Además, hay afirmaciones explícitas en el judaísmo que afirman que el Canon está completo. Josefo afirmó: «desde Artajerjes (en los días de Malaquías, alrededor del año 400 a.c.) hasta nuestro tiempo todo ha sido registrado pero no se lo ha considerado digno de igual crédito que aquello que lo precedió, porque había cesado la sucesión exacta de los profetas». El Talmud judío agrega: «Después de los últimos profetas, Hageo, Zacarías y Malaquías, el Espíritu Santo se apartó de Israel».Por último, los eruditos judíos, como Filo y Josefo, los de Jamnia (la ciudad judía de la erudición entre los años 70 y 132 d.C.) y el Talmud concuerdan en la cantidad de libros de su Canon. Ninguna rama del judaísmo ha aceptado otros libros ni rechazado ninguno de los treinta y nueve (o veinticuatro) del Antiguo Testamento protestante. El Canon judío se considera completo y cerrado, y está compuesto exactamente por los mismos libros que el Canon Evangélico del Antiguo Testamento.

¿QUÉ DIJO JESÚS ACERCA DE LA FORMA COMPLETA DEL ANTIGUO TESTAMENTO?

Jesús confirmó de diversas maneras que el Canon del Antiguo Testamento estaba completo. Cuando citó las Antiguas Escrituras, en ninguna ocasión citó algún otro libro que no estuviera entre los veinticuatro (o treinta y nueve) libros canónicos del Antiguo Testamento judío. Aun más, citó de todas las principales secciones del Antiguo Testamento, tanto de la Ley como de los Profetas, así como de la división de los Profetas, conocida genéricamente como «los Escritos». Sin embargo, no citó nunca ninguno de los libros conocidos como los apócrifos. Además, en Mateo 23:35, Jesús definió los límites del canon del Antiguo Testamento diciendo que terminaba en 2 Crónicas (el último libro del Antiguo Testamento judío) cuando usó la frase: «desde la sangre del justo Abel (Génesis 4) hasta la de Zacarías (2 Crónicas 24:20~22)>> . Esta frase era el equivalente judío de la frase cristiana «desde Génesis al Apocalipsis», una indicación de que el Canon Judío de las Escrituras estaba completo. Además, Jesús usó frases como «la ley o los profetas» (Mateo 5:17) y «comenzando por Moisés y por todos los profetas» (Lucas 24:27), para indicar que el Canon de las Escrituras Judías estaba completo. En realidad, Jesús usó esta frase en conjunción con esta otra:

«todas las Escrituras» (Lucas 24:27). Como un judío fiel, Jesús, que no había «venido a anular la ley o los profetas» (Mateo 5:17), aceptó el mismo Canon Judío, que siempre ha estado formado por los mismos libros, como los treinta y nueve libros del Antiguo Testamento protestante.

¿QUÉ DIJERON LOS CRISTIANOS PRIMITIVOS ACERCA DE LO COMPLETO DEL ANTIGUO TESTAMENTO?

Los primeros cristianos manifestaron su aceptación del Canon Judío de diversas maneras. En primer lugar, citaban los libros como si fueran parte de las Escrituras. Con excepción de Orígenes, el maestro hereje, el consenso entre los padres de la iglesia, de los primeros cuatro siglos, era en apoyo de los libros que formaban el Antiguo Testamento judío y nada más. Cuando se citaban los libros apócrifos, no se les atribuía la misma autoridad divina que a los restantes treinta y nueve libros canónicos. En cambio, se recurría a éstos de manera similar al empleo que Pablo hacía de los pensadores griegos no inspirados (p.ej. Hechos 17:28; 1 Corintios 15:33; Tito 1:12; o en la seudografía, los escritos falsos mencionados en Judas 9,14) cuando citaba verdades contenidas en éstos, pero sin atribuirles inspiración. Incluso Agustín, cuya influencia condujo a muchos después de él a aceptar los libros Deuterocanónicos del Antiguo Testamento, reconoció que estos libros no estaban incluidos en el Canon Judío.

La mayoría de las supuestas citas a los apócrifos de parte de los primeros escritores no respaldan la inspiración de estos libros Deuterocanónicos. Roger Beckwith, el notable estudioso del Canon, hace la siguiente observación:

«Al examinar los pasajes escritos por los padres de la Iglesia Primitiva, que supuestamente establecen la canonicidad de los libros apócrifos, nos encontramos con que algunos de estos fueron tomados del texto alternativo de Esdras (1 Esdras) o son apéndices agregados a Daniel, Jeremías o algún otro libro canónico, que … no son realmente importantes; que otros no son ni siquiera citas de los libros apócrifos; y que, en aquellos casos que sí lo son, la mayoría no aporta ninguna indicación de que el libro haya sido considerado parte de la Escritura».

¿AGREGÓ LA IGLESIA CATÓLICA ROMANA OTROS LIBROS AL ANTIGUO TESTAMENTO JUDAICO?

. Estos libros, conocidos como los libros apócrifos o Deuterocanónicos, se escribieron entre los años 250 a.c. y 150 d.C. Fueron escritos por judíos acerca de su historia y religión durante el período intertestamentario, pero no declaran ser inspirados, ni el judaísmo los aceptó de esa manera. No obstante, las autoridades de la Iglesia Católica Romana incorporaron once de estos libros apócrifos a la Biblia conforme a la supuesta infalible declaración del Concilio de Trento (1546 d.C.).

Los protestantes rechazan la inclusión de los libros apócrifos porque:

• Estos libros no declaran haber sido inspirados. • No fueron escritos por profetas. • No hubo milagros que los confirmaran. • No contienen ninguna profecía sobrenatural nueva. • Contienen enseñanzas falsas y errores.

• Nunca fueron aceptados por el judaísmo como libros inspirados.

• El Nuevo Testamento en ningún caso los cita como parte de las Escrituras. Jesús aceptó y confirmó el Canon Judío, conocido como la Ley y los profetas (cf. Mateo 5:17-18; Lucas 24:27).

• Fueron rechazados por la mayoría de los principales padres de la Iglesia Primitiva, incluso por Jerónimo el gran erudito bíblico de la Iglesia Católica Romana.

• Su aceptación de parte de los católicos romanos se basó en criterios débiles, aduciendo razones de uso por parte de los cristianos y no porque hubieran sido escritos por algún profeta o apóstol (cf. Juan 14:26; 16:13; Efesios 2:20; Hebreos 1:1; 2:3-4).

POR: NORMAN GEISLER

Publicado por Pastor: Damián Ayala


¿POR QUÉ LOS LIBROS SAGRADOS DE OTRAS RELIGIONES NO PUEDEN TENER ORIGEN DIVINO?

¿POR QUÉ LOS LIBROS SAGRADOS DE OTRAS RELIGIONES NO PUEDEN TENER ORIGEN DIVINO?

En nuestra sociedad multicultural y pluralista, la gente suele creer que todas las religiones son verdaderas. «¿Por qué suponer que solo el libro sagrado de una religión proviene de Dios?», preguntan. «¿Por qué no habrían de representar todos los libros la verdad?». Pues porque enseñan cosas contradictorias, y la contradicción no puede ser verdad. Por ejemplo, si George Washington fue el primer presidente de los Estados Unidos de América, entonces no puede ser también verdad que Thomas Jefferson haya sido el primer presidente del mismo país.

De manera similar, si la Biblia declara que Jesús murió en una cruz y que resucitó corporalmente de entre los muertos al tercer día (1 Corintios 15:1,6) y el Corán enseña que esto no fue así ( Sura 4:157), ambos libros no pueden ser verdad con respecto a esta enseñanza crucial. Uno de éstos comete un error. Además, si los escritos de Joseph Smith enseñan que hay muchos dioses (politeísmo), como así lo hacen, la Biblia declara que hay solo un Dios, como lo afirma (Deuteronomio 6:4; 1 Corintios 8:4), ambos libros no podrían estar diciendo la verdad. Si la Biblia dice la verdad, Smith está equivocado; si él está en lo cierto, es la Biblia la que se equivoca.

¿ES TENER MENTE ESTRECHA CREER QUE LA VERDAD ESTÁ SOLAMENTE EN UNA RELIGIÓN?

El cristianismo no pretende decir que no haya nada de verdad en los libros de otras religiones no cristianas. Se limita a afirmar que la Biblia es verdad y que todo lo que la contradiga es falso. Hay muchas cosas buenas y verdaderas en las religiones no cristianas. Por ejemplo, Confucio dijo: «No hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti», que algunos llaman la regla de oro negativa. Esto en nada contradice la regla de oro de Jesús, expresada afirmativamente: «Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas» (Mateo 7:12). El budismo y la mayoría de las religiones también coinciden con el cristianismo en enseñar que debemos respetar a nuestros padres y que matar a otros está mal. El cristianismo no enseña que solo la Biblia contenga la verdad sino que se limita a afirmar que la Biblia es verdad y que todo lo que contradiga lo que dice es falso, porque dos cosas contradictorias no pueden ser ambas verdad.

NORMAN GEISLER.

Publicado por Damián Ayala.

Conclusion: Toda la Biblia se encarga de dejar bien claro que Jesús es el único camino a Dios, que es la verdad y la vida, es por eso que en ningún otro nombre, hay salvación. Los budistas, los musulmanes, el Hinduistas y mormones, testigos de Jehová, y todo el que no profese y crea que Jesús es el redentor y salvador, terminara en el infierno… aunque no les agrade escucharlo.


¿CUÁLES SON LAS PRUEBAS PARA IDENTIFICAR A UN FALSO PROFETA?

Publicado por Pastor Damián Ayala.

Hermanos y amigos y para no inventar la rueda otra vez seguimos con Norman Geisler.

¿CUÁLES SON LAS PRUEBAS PARA IDENTIFICAR A UN FALSO PROFETA?

La Biblia señala que hay varias pruebas para discernir a los falsos profetas. En los siguientes pasajes menciono solo algunas de estas pruebas.

En el libro de Deuteronomio, Moisés declara:

«Cuando en medio de ti aparezca algún profeta o visionario, y anuncie algún prodigio o señal milagrosa, si esa señal o prodigio se cumple y [1] él te dice: “Vayamos a rendir culto a otros dioses”, dioses que no has conocido, no prestes atención a las palabras de ese profeta o visionario. El Señor tu Dios te estará probando para saber si lo amas con todo el corazón y con toda el alma» (Deuteronomio 13:1,3, é.a).

(Comentario de Damián Ayala: Hermanos y amigos, aunque le prometan el milagrito ojo el milagro mas grande es la salvación de tu alma  y ese fuego solo puede venir del que Vive Jesús el que reina.

“Nadie entre los tuyos deberá [2] sacrificar a su hijo o hija en el fuego; [3] ni practicar adivinación, [4] brujería o [5] hechicería; [6 ni hacer conjuros, [7 servir de médium espiritista ([8] agorero o [9 mago) o [10] consultar a los muertos.

» Pero el profeta que se atreva a hablar en mi nombre y diga algo que yo no le haya mandado decir, morirá. La misma suerte correrá el profeta que [11] hable en nombre de otros dioses. »Tal vez te preguntes: “¿Cómo podré reconocer un mensaje que no provenga del Señor?” [12] Si lo que el profeta proclame en nombre del Señor no se cumple ni se realiza, será señal de que su mensaje no proviene del Señor. Ese profeta habrá hablado con presunción. No le temas». (Deuteronomio 18:10-11, 20-22, é.a).

(Comentario de Damián Ayala. Hermanos, estamos rodeados de estos tipos, ojo pues unos se la alucinan que son profetas y otros son verdaderamente falsos, que atentan contra el cuerpo de Cristo. en si los dos son falsos.

La Biblia también condena a los que recurren a la [13] astrología (cf. Éxodo 22: 18; Levítico 19:26,31; 20:6; Jeremías 27:9; Ezequiel 13:7,18).

En el Nuevo Testamento, Pablo aumentó esta lista con las siguientes instrucciones a

Timoteo:

«El Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos [14] abandonarán la fe para seguir a [15] inspiraciones engañosas y doctrinas diabólicas. Tales enseñanzas provienen de [16] embusteros hipócritas, que tienen la conciencia encallecida. [17] “Prohíben el matrimonio y [18] no permiten comer ciertos alimentos que Dios ha creado para que los creyentes, conocedores de la verdad, los coman con acción de gracias» (1 TImoteo 4:1-3, é.a)”

Pablo usó otra prueba cuando dijo: «[19] Pero aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición!» (Gálatas 1:8, é.a).

Por último, tenemos el siguiente pasaje de Juan:

«Queridos hermanos, no crean a cualquiera que pretenda estar inspirado por el Espíritu, sino sométanlo a prueba para ver si es de Dios, porque han salido por el mundo muchos falsos profetas. [20] En esto pueden discernir quién tiene el Espíritu de Dios: todo profeta que reconoce que Jesucristo ha venido en cuerpo humano, es de Dios; todo profeta que no reconoce a Jesús, no es de Dios sino del anticristo. Ustedes han oído que este viene; en efecto, ya está en el mundo» (1 Juan 4:1-3, é.a).

¿CÓMO SALEN EVALUADOS LOS AUTORES BÍBLICOS CUANDO SE LOS SOMETE A ESTE TIPO DE PRUEBAS?

Están a la altura de estas pruebas. De hecho, fueron quienes determinaron las pruebas anteriormente mencionadas. Una de las pruebas más claras y definitivas era la capacidad de realizar milagros para respaldar sus anuncios. Moisés los realizó para confirmar que era enviado de Dios ( Éxodo 4-12). Los apóstoles también los realizaron ( Mateo 10:1-8), así como Jesús (Juan 3:2; 20:30; Hebreos 2:3-4). Pablo se valió de milagros para probar que también era apóstol de Dios, cuando dijo: «Las marcas distintivas de un apóstol, tales como señales, prodigios y milagros, se dieron constantemente entre ustedes» (2 Corintios 12:12).

NORMAN GEISLER.


¿ACASO NO SE HAN CUMPLIDO TAMBIÉN PREDICCIONES REALIZADAS POR PSÍQUICOS, IGUALES A LAS HALLADAS EN LA BIBLIA?

Este art. fue publicado por Damián Ayala.

¿ACASO NO SE HAN CUMPLIDO TAMBIÉN PREDICCIONES REALIZADAS POR PSÍQUICOS, IGUALES A LAS HALLADAS EN LA BIBLIA?

Hay un salto cuántico entre los pronósticos humanos y falibles y las profecías exentas de error de las Escrituras. En efecto, los falsos profetas quedaban al descubierto cuando proclamaban predicciones que luego no se cumplían (Deuteronomio 18:22). Aquellos cuyas profecías no se realizaban eran apedreados (v. 20), una costumbre que sin duda haría que cualquiera que no tuviera la más absoluta certeza de que su mensaje provenía de Dios lo pensara seriamente antes de profetizar. Entre los cientos de profecías anunciadas, los profetas bíblicos no cometieron ningún error.

En comparación, un estudio realizado entre los principales psíquicos reveló que se equivocaban el noventa y dos por ciento de las veces . Jeanne Dixon, por ejemplo, se equivocó la enorme mayoría de las veces. Hasta Ruth Montgomery, que escribió la biografía de Dixon, reconoce que hizo profecías falsas: «Predijo que la China Comunista arrastraría al mundo a una guerra por Quemoy y Matéu, en octubre de 1958; pensaba que el líder sindical, Walter Reuther, se postularía a la presidencia de los Estados Unidos en 1964». El 19 de octubre de 1968, Dixon aseguró que Jacqueline Kennedy no estaba considerando ningún casamiento; al día siguiente, la Sra. Kennedy se desposó con Aristóteles Onassis. También dijo que la Tercera Guerra Mundial comenzaría en 1954, y que la de Vietnam terminaría en 1966, y que Castro sería desterrado de Cuba en 1970.

Un estudio de las profecías realizadas por los psíquicos, en 1975, y observado hasta 1981, incluyendo las profecías de Dixon, demostró que de setenta y dos predicciones solo seis se cumplieron de alguna u otra manera. Dos de estas predicciones eran muy vagas y otras dos no eran nada sorprendentes: los Estados Unidos y Rusia seguirían siendo potencias mundiales y no habría ninguna guerra mundial. Que alrededor del ocho por ciento de sus predicciones se cumplieran podría explicarse por simple coincidencia y un conocimiento general de las circunstancias.

¿NO SON SOBRENATURALES LAS PREDICCIONES DE NOSTRADAMUS?

No. La alta reputación de las «predicciones» de Nostradamus no tienen asidero.

Consideremos una de las más famosas:

El supuesto terremoto de California. Predijo, supuestamente, un gran terremoto que sucedería el 10 de mayo de 1981 en California, una predicción de la que se tuvo noticia el 6 de mayo de 1981 en el periódico USA Today. Sin embargo, no sucedió tal terremoto. De hecho, no mencionó ningún país ni ciudad ni año. Solo se refirió a una «tierra estruendosa» en una «nueva ciudad» y a un «terremoto muy fuerte» . Si tomamos en consideración los miles de terremotos que tienen lugar todo el tiempo, evidentemente un suceso de estas características tan generales habría de suceder en algún lugar en un momento u otro.

¿PASARÍAN LAS PREDICCIONES DE NOSTRADAMUS LAS PRUEBAS DE UN VERDADERO PROFETA?

Sus vaticinios distan mucho de ser sobrenaturales. Son generales, vagos y es fácil encontrarles una explicación pura, mente natural.

Profecías falsas. Una de las señales claras de los falsos profetas es que sus profecías son falsas («¿Cuáles son las pruebas para identificar a un falso profeta?»,) Si sus profecías se toman literalmente, muchas son falsas. Si no se toman literalmente, entonces pueden significar muchas cosas y se adaptan a diferentes «cumplimientos». Como lo expresó el experto en apologética, John Ankerberg: «Es innegable que Nostradamus realizó numerosas profecías falsas».

Predicciones vagas. La gran mayoría de sus vaticinios son tan ambiguos y vagos que se prestan a cualquier tipo de cumplimiento. Consideremos el siguiente: «La guadaña junto al lago, en conjunción con Sagitario en el punto más alto de su ascendente (enfermedades, hambrunas y muerte por militares), el siglo o la era se aproximan a su renovación» (Siglo I, verso 6). Las posibles interpretaciones son interminables. La predicción puede entenderse de tantas maneras y con un espectro tan amplio de posibilidades que, sin duda, sucederá algo en el futuro que pueda adaptarse a la predicción para que esta, en retrospectiva, pareciera como sobrenatural.

Predicciones entendidas solo después de que sucedió el hecho. El mismo Nostradamus reconoció que sus predicciones se redactaron de manera tal que «de ningún modo se pudieran entender hasta que fueran interpretadas después de los acontecimientos y a raíz de esto ». Pero no hay nada milagroso ni sobrenatural en leer el cumplimiento de una profecía cuyo significado nunca se entendió claramente hasta tanto supuestamente se haya cumplido.

No se ha probado la autenticidad de ninguna predicción de Nostradamus, lo que indica claramente que se trataba de un falso profeta o que no tenía ninguna intención de estar, efectivamente, haciendo predicciones. Fuentes confesadamente ocultas y demoníacas. Nostradamus admitió su inspiración demoníaca cuando escribió: «La décima de las calendas de abril provocada por personas malvadas; la luz se extinguió, la asamblea diabólica buscaba los huesos del diablo (damant es demonio) según Psellos». Andre Lamont, autor de Nostradamus Sees All [Nostradamus ve todo], comentó lo siguiente: «La utilización de demonios o ángeles negros estaba recomendada en los antiguos escritos sobre magia. Consideraban que estos tenían mucho conocimiento de asuntos temporales y que, una vez controlados, podrían aportar mucha información al operador». Luego agregó: «Nostradamus no podría haber evitado dicha tentación».

NORMAN GEISLER


¿Es la Biblia la Palabra de Dios?. Capitulo 1

¿Es la Biblia la Palabra de Dios?

Articulo publicado por: Damián Ayala.

La Biblia afirma ser la Palabra de Dios y lo prueba, es decir, las Escrituras no se limitan a declarar su autoridad como Palabra de Dios sino que, además, aportan innumerables pruebas internas y externas de ser, en efecto, esta misma Palabra. Sin embargo, hay otros libros que también alegan ser revelaciones divinas de Dios. Las preguntas que se nos plantean entonces son: «¿Es la Biblia única en su especie?» y «Las otras revelaciones ¿son también evidentemente divinas?». Procuraré probar que la Biblia es el único libro que dice ser la Palabra de Dios y lo prueba fehacientemente.

Preguntas acerca de la confirmación de las Escrituras como la Palabra de Dios

Muchos escépticos, con todo derecho, piden evidencia de que la Biblia es lo que alega ser: la Palabra de Dios.! Al fin de cuentas, hay muchos libros aparte de la Biblia que alegan venir de Dios. Entre éstos cabe mencionar un par: el Qur’an (Corán) del Islam y el Libro del Mormón de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. ¿Cómo podemos saber que la Biblia es la Palabra de Dios y que estos otros libros no lo son? ¿No podrían provenir todos de Dios?

¿QUÉ EVIDENCIA TENEMOS PARA DEMOSTRAR QUE, COMO ALEGA LA BIBLIA, ES INSPIRADA POR DIOS?

A diferencia de otros libros sagrados para otras religiones, solo la Biblia tiene confirmación sobrenatural de ser la Palabra de Dios, porque las Escrituras fueron escritas por profetas que recibieron confirmación sobrenatural a través de signos y milagros. Cuando Moisés preguntó cómo aceptaría el pueblo su mensaje, Dios realizó milagros por medio suyo: «para que crean que yo el Señor, el Dios de sus padres, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me he aparecido a ti» (Éxodo 4:5). Con el tiempo, cuando Coré se sublevó contra Moisés, Dios nueva mente intervino con milagros para reivindicar a su profeta                 (Números 16), y del mismo modo, Elías, fue confirmado como profeta de Dios por medio de una intervención sobrenatural en el monte Carmelo (1 Reyes 18).

En los Evangelios, el maestro judío, Nicodemo, le dijo a Jesús: «-Rabí- ‘” sabemos que eres un maestro que ha venido de parte de Dios, porque nadie podría hacer las señales que tú haces si Dios no estuviera con él» (Juan 3:2; Lucas 7:22). Pedro declaró: «Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes con milagros, señales y prodigios, los cuales realizó Dios entre ustedes por medio de él»

(Hechos 2:22). El autor de la carta a los Hebreos afirmó que «Dios ratificó su testimonio acerca de (la salvación) con señales, prodigios, diversos milagros y dones distribuidos por el Espíritu Santo según su voluntad» (Hebreos 2:4,). Y el apóstol Pablo probó su apostolado, afirmando: «Las marcas distintivas de un apóstol, tales como señales, prodigios y milagros, se dieron constantemente entre ustedes» (2 Corintios 12:12).

Ningún otro libro en el mundo tiene autores que hayan sido confirmados de esta manera milagrosa. De todos los líderes religiosos de la historia, ni Confucio ni Buda ni Mahoma ni Joseph Smith fueron confirmados por medio de milagros verificados por testigos contemporáneos y dignos de confianza. La Biblia es el único libro que prueba ser la Palabra de Dios escrita por profetas y apóstoles de Dios que recibieron una confirmación especial de él por medio de prodigios milagrosos.

¿QUÉ OTRA EVIDENCIA HAY PARA DEMOSTRAR QUE LA BIBLIA ES LA PALABRA DE DIOS?

Hay muchas vertientes de evidencia que prueban que la Biblia es la Palabra de Dios, pero una de las pruebas más importantes es la naturaleza sobrenatural de la Biblia y su capacidad de realizar predicciones claras y repetidas acerca del futuro lejano. El Antiguo Testamento tiene aproximadamente doscientas predicciones acerca de la venida de Cristo, realizadas cientos de años antes. Basta un reducido muestrario para demostrar cómo predijeron con absoluta precisión que el Mesías:

• Nacería de una mujer (Génesis 3:15). • Sería descendiente de Abraham                   (Génesis 12:1,3; 22:18).

• Pertenecería a la tribu de Judá (Génesis 49:10).

• Sería descendiente de David (2 Samuel 7:12,13).

• Nacería en la ciudad de Belén (Miqueas 5:2).

• Nacería de una virgen (Isaías 7:14).

• Que sufriría y moriría por nuestros pecados (Isaías 53) alrededor del año 33 d.C. (Daniel 9:24,26)

Que resucitaría de entre los muertos (Salmo 16:11 y Salmo 2:7,8).

Es más, los críticos de la Biblia reconocen que estas profecías se pronunciaron entre doscientos o más años antes del tiempo de Cristo, lo que permite descartar cualquier tipo de suposición o interpretación del desenvolvimiento de los tiempos. Además, estas profecías son detalladas y específicas. Anuncian quiénes serían sus antepasados (David), el lugar de nacimiento (Belén) y la época (Daniel 9) del nacimiento de Cristo. Ningún otro libro religioso tiene nada que se pueda equiparar a este tipo de predicciones sobrenaturales.

Continuara…

Por: NORMAN GEISLER


¿QUIÉN ESCRIBIÓ LA BIBLIA?

¿QUIÉN ESCRIBIÓ LA BIBLIA?

La Biblia no solo dice que se trata de palabras inspiradas por Dios, sino que fue producida por escritores movidos, por el Espíritu.

Pedro dice que los profetas del Antiguo Testamento fueron hombres «impulsados» por el Espíritu Santo. «Porque la profecía no ha tenido su origen en la voluntad humana, sino que los profetas hablaron de parte de DIOS, impulsados por el Espíritu Santo» (2 Pedro 1:21). David, agregó: «El Espíritu del Señor habló por medio de mí; puso sus palabras en mi lengua» (2 Samuel23:2). La Biblia, por lo tanto, dice que vino de Dios a través de hombres de Dios.

La Biblia fue escrita por profetas de Dios. Él es la fuente originaria de la Biblia, pero sus hombres, llamados profetas, fueron sus instrumentos para registrar sus palabras. El papel de los profetas bíblicos fue exclusivo. Eran sus voceros, encomendados para pronunciar sus palabras, ni más ni menos (cf. Proverbios 30:6; Apocalipsis 22: 18, 19).

Dios le dijo a Balaam: «Limítate a decir sólo lo que yo te mande» (Números 22:35), y él respondió: «Solo que no podré decir nada que Dios no ponga en mi boca» (v. 38).        0, como lo expresa Amós: «Habla el Señor omnipotente; ¿quién no profetizará?» (Amós 3:8).

Todo el Antiguo Testamento fue escrito por profetas; algunos fueron profetas de oficio. Moisés fue un profeta (cf. Deuteronomio 18:15). Escribió los primeros cinco libros de la Biblia conocidos como «el libro de Moisés» (Marcos 12:26) o «Moisés» (Lucas 24:27). Todos los libros posteriores a estos al principio se llamaron «los profetas» (Mateo 5.17; Lucas 24:27). El Nuevo Testamento se refiere al conjunto de los libros del Antiguo Testamento como «las profecías» (2 Pedro 1:20,21; cf. Hebreos 1:1). Desde Samuel (cf. 1 Samuel 10:10,12) ha habido un grupo de profetas (cf. 1 Samuel 19:20). Algunos hombres, como Elías (cf. 1 Reyes 18:36;

Malaquías 4:5) o Eliseo (cf. 2 Reyes 9:1), fueron reconocidos de esa forma.

Otros escritores del Antiguo Testamento fueron profetas porque tenían ese don. Es decir, no pertenecieron a ningún grupo o conjunto de profetas, pero Dios habló por medio de ellos y les dio un mensaje para transmitir al pueblo (cf. Amós 7:14,15). Daniel era un príncipe por profesión (cf. Daniel 1:3,6), pero se convirtió en profeta porque recibió el llamado y el don.

Jesús lo llamó «el profeta Daniel» (Mateo 24:15). David era un pastor, pero Dios le habló. David escribió: «El Espíritu del Señor habló por medio de mí; puso sus palabras en mi lengua» (2 Samuel 23:2). Incluso Salomón, que escribió Proverbios, Eclesiastés, y el Cantar de los Cantares, recibió las revelaciones de Dios como un profeta (cf. 1 Reyes 3:5). El resto de los autores del Antiguo Testamento están dentro de esta categoría, porque sus escritos estaban en la sección conocida como «los profetas» (Mateo 5:17; Lucas 24:27) y porque el Antiguo Testamento se conoce como Escrituras Proféticas (cf. Hebreos 1:1; 2 Pedro 1:20-21).

De igual manera, todos los escritores del Nuevo Testamento fueron «apóstoles y profetas», porque la iglesia se construyó sobre este fundamento (Efesios 2:20). Ellos también dijeron que recibieron su mensaje de Dios. Se considera que Pablo, que escribió casi la mitad de los libros del Nuevo Testamento, lo hizo tan inspiradamente como los escritores del Antiguo (cf. 2 Pedro 3:15-16); Mateo y Juan estaban entre aquellos a quienes Jesús prometió guiar «a toda verdad» (Juan 16:13; 14:26). Pedro, uno de los principales apóstoles, escribió dos libros basados en sus credenciales como apóstol y testigo ocular de Jesús (cf. 1 Pedro 1:1; 2 Pedro 1:1~16). Los otros escritores del Nuevo Testamento eran asociados de los apóstoles y tenían el don de la profecía, porque Dios habló también por medio de ellos (cf. Santiago 1:1; Judas 1-3). los estilos literarios y deseos conscientes de los autores bíblicos para producir su Palabra. Por lo tanto, si bien se originaron completamente de Dios, las palabras de las Escrituras también son humanas y escritas en idiomas particulares (hebreo, griego, arameo), expresadas en formas literarias humanas determinadas que incluyen la narrativa (cf. 1 y 2 Samuel), la poesía (cf. Salmos) y las parábolas (cf. los Evangelios), así como la metáfora (cf. Juan 15:1-8), la alegoría (cf. Gálatas 4:21-5:1), e hipérbole (cf. Salmo 6:6; Lucas 14:26). No obstante, el producto final es exactamente como Dios lo ordenó y en su providencia lo determinó: la Palabra de Dios con autoridad divina, infalible y exenta de error; porque la Escritura «no puede ser quebrantada» (Juan 10:35), y «ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán» (Mateo 5:18). Es «la verdad» (Juan 17:17) que viene de aquel que se nos dice que «es imposible que Dios mienta» (Hebreos 6:18). En resumidas cuentas, todo lo que afirma está exento de error, no solo en lo que respecta a asuntos espirituales sino también a cuestiones de ciencia (cf. Mateo 19:12; Juan 3:12) y de historia (cf. Mateo 12:40-42; 24:37)} En suma, los escritores bíblicos fueron seres humanos a quienes Dios eligió para ser sus voceros mediante el uso de lenguas humanas y formas literarias.

POR: NORMAN GEISLER

Este articulo fue sacado del libro ¿Quien Creó a Dios?

de Ravi Zacharias.


¿ES VERDADERA LA TEORÍA NEO DARWINIANA DE LA EVOLUCIÓN?

¿ES VERDADERA LA TEORÍA NEO DARWINIANA DE LA EVOLUCIÓN?


Parte del problema radica en la ambigüedad de la palabra evolución, la que a veces se toma como significando nada más que «cambios en el transcurso del tiempo», algo con lo que todos estarían de acuerdo. Por lo tanto, debemos ir más allá de esta terminología y estudiar lo que la teoría postula en realidad. Hay almenos dos principios fundamentales en ésta: el primero, que tiene que ver con lo que podríamos llamar la doctrina de un antepasado común; y el segundo, relacionado con los mecanismos de mutación genética y de selección natural


Según la doctrina del antepasado común, todas las formas de vida evolucionaron a partir de un antepasado único. A su favor está el hecho de que casi todos los organismos vivos tienen el mismo código genético o ADN. Podría decirse que Dios simplemente usó el mismo plan básico de diseño para crear los diferentes tipos de organismos que hizo. Pero más plausible sería pensar que la similitud genética de todas los seres vivientes se debe a que están relacionadas entre sí, y que todos tienen en un antepasado común.
Pero, por otra parte, la evidencia fósil está en franca opasición con la doctrina; de un antepasado común. Cuando Darwin propuso su teoría, una de las principales debilidades que tenía era que no había ningún organismo a mitad de camino entre diversos organismos, como formas de transición.

Él respondió a esta objeción, sin embargo, aduciendo que estos animales de transición existieron en el pasado y que eventualmente serían descubiertos. Pero, a medida que los paleontólogos desenterraban restos fósiles, no encontraron estas formas; han descubierto más animales y plantas diferentes que se extinguieron. Es cierto que hay algunas formas que posiblemente puedan ser de transición, como el Archaeopterix, un ave con características de reptil. Pero si la teoría neodarwiniana fuera cierta, no habría solo unos pocos eslabones perdidos; en realidad, como señala Michael Denton, habría literalmente millones de formas de transición registradas por los fósiles. El problema no puede ser descartado diciendo que no hemos excavado lo suficientemente profundo. Las formas de transición no se han descubierto porque no están allí. Por lo tanto, la evidencia con respecto a la doctrina de un antepasado en común es confusa.


La evidencia provista por el ADN tiende a apoyarla, pero la evidencia fósil la contradice.
¿Y qué de los mecanismos de mutación genética y selección natural que supuestamente son el motor de la evolución? Según la teoría, el desarrollo evolutivo ocurre porque hay mutaciones aleatorias que producen nuevos caracteres en los organismos vivos, y aquellos con más ventajas para la supervivencia pueden sobrevivir y reproducirse.


No conozco evidencia alguna de que estos mecanismos sean capaces de producir el tipo de complejidad biológica que vemos hoy en el mundo a partir de un organismo unicelular. En realidad, toda la evidencia es absolutamente contraria. Por una parte, los procesos son simplemente muy lentos. En su libro, The Anthropic Cosmological Principle [El principio cosmológico antrópico], Barrow y Tipler enumeran diez pasos en el curso de la evolución humana (el desarrollo de la respiración aerobia, el desarrollo de un esqueleto interior, el desarrollo del ojo, por ejemplo), cada uno de los cuales sería tan improbable que antes de que pudieran ocurrir, el Sol habría dejado de ser una estrella de primera magnitud y; habría incinerado la tierra Concluyen: «Entre los evolucionistas se ha extendido el consenso general de que la evolución de vida inteligente es tan improbable que sería casi imposible que hubiera ocurrido en cualquier otro planeta de todo el universo visible.


De ser esto cierto, ¿por qué pensar que la vida inteligente evolucionó por casualidad en este planeta?
Un segundo problema con la mutación genética y la selección natural es que son incapaces de explicar el origen de la irreductibilidad de los sistemas complejos. Ese el punto principal del libro de Michael Behe, Darwin’s Black Box [La caja negra de Darwin].34 Behe un microbiólogo de la Universidad de Lehigh, puntualiza que ciertos sistemas celulares, como los mecanismos de coagulación de la sangre o las estructuras filamentosas llamadas cilias, son como máquinas microscópicas increíblemente complicadas que no podrían funcionar a menos que todas sus partes estuvieran presentes y en buen estado. Por lo tanto, no pudieron evolucionar parte por parte. Al analizar miles de artículos científicos sobre estos sistemas, Behe descubrió que prácticamente nada había sido escrito acerca de cómo dichos sistemas irreductiblemente complejos hubieran podido evolucionar a partir de mutaciones aleatorias y selección natural.
No hay ningún entendímiento científico acerca de cómo dichos sistemas se originaron; con respecto a éstos, el darwinismo no tiene ningún poder explicativo.


En resumidas cuentas, dada la ausencia de un consenso metodológico respecto al naturalismo, no parece haber evidencia de peso para la teoría neodarwiniana. Por el contrario, parecería haber bastante evidencia que apunta a que el relato neodarwiniano no es el fin de la historia. Nuevamente, la Biblia no nos dice cómo creó Dios los organismos biológicamente complejos ni tampoco cómo creó la vida.


El cristiano puede seguir la evidencia hasta donde esta lo lleve, pero lo que la evidencia sí parece indicar es que la existencia de la complejidad biológica requiere una inteligencia diseñadora como la descrita en la Biblia.


Podremos concluir que todo fue creado por YHWH ( Dios )
Por: Willam Lane Crailg
Libro: ¿Quien Creó A Dios?
Ravi Zacharias
Norman Geisler


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