DERRIBANDO LOS FUNDAMENTOS ADVENTISTAS MAS USADOS – EL SABADO EN LA CREACION – EXODO HASTA MALAQUIAS, EL SABADO JUDIO – EL SABADO PERPETUO
Publicado: 31 mayo, 2012 Archivado en: Adventistas del séptimo día, Apologética, Idolatría, Sectas Deja un comentario »DERRIBANDO LOS FUNDAMENTOS ADVENTISTAS MAS USADOS - EL SABADO EN LA CREACION - EXODO HASTA MALAQUIAS, EL SABADO JUDIO – EL SABADO PERPETUO
Por: Pedro de Jesús
Algunos observadores del sábado, están muy seguros que nadie les puede probar que el sábado está abolido. Sin embargo, un análisis de los argumentos que hacen los defensores de la observancia del sábado, les lleva a una crisis de conciencia que les coloca en una posición muy difícil de zafarse. Los sabatistas piensan que el modo de entender el asunto del sábado es el que ellos ya entienden. Rehusan comprender que la Escritura nos lleva al verdadero sábado, al verdadero descanso, a Cristo Jesús. Por ello, aunque se les presente la verdad sobre el sábado y su abolición, el sabatista cierra su mente a todo texto bíblico que les lleve a comprender que el sábado está obsoleto y no es requisito para el cristiano convertido a Cristo. He hecho un breve resumen o compendio de lo que muchos eruditos en el tema han dicho sobre el SABADO y algunos argumentos sobre conceptos erróneos que han creado los adventistas para defender su falso concepto de lo que es el sábado. Veamos algunos argumentos de los sabatistas para defender la vigencia del sábado, vean sus inconsistencias y veamos otro modo de entender estos textos:
1. EL SABADO EN LA CREACION
“Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”. (Gén. 2:1-3).
Nótese un patrón recurrente. Después de que Dios creó el día y la noche en el primer día, la Biblia dice: “Y fue la tarde y la mañana un día” (Gén. 1:5). Después de que Dios separó las aguas para crear el firmamento, leemos: “Y fue la tarde y la mañana el día segundo” (Gén. 1:8). Este patrón continúa durante los primeros seis días de la creación. (Véase Gén. 1:13, 19, 23, 31). Sin embargo, cuando miramos el final del séptimo día, no encontramos esta fórmula. Esperaríamos leer: “Y fue la tarde y la mañana el día séptimo”, pero no está allí. Sólo encontramos que lo siguiente se puede desprender de este texto:
1. La creación se completó en seis días.
2. Dios reposó en el séptimo día.
3. Dios bendijo al séptimo día.
4. Dios santificó el séptimo día.
5. La razón de que Dios santificara el séptimo día es que en él reposó.
6. El relato del séptimo día no tiene la fórmula “y fue la tarde y la mañana el día séptimo”, como los otros seis días de la creación.
7. El registro de la creación ha sido construido cuidadosamente.
8. La palabra “sábado” no se menciona en el libro de Génesis.
9. En el registro de Génesis no hay ningún mandamiento para que la
humanidad repose.
10. Nada se dice expresamente con relación al hombre en el reposo del séptimo día de la creación.
11. El “reposo” de Dios en el séptimo día se caracterizó más probablemente por deleitarse en su nueva creación y en la abierta comunidad con Adán y Eva en el ambiente sin pecado y perfecto de Edén.
12. Las condiciones que caracterizaron el “reposo” de Dios probablemente habrían continuado de no haber sido por el pecado del hombre.
13. El séptimo día de Gén. 2: 2, 3 puede haber sido un día regular, como los primeros seis días de la creación, o puede haber sido un período de tiempo indefinido.
14. El hecho de que el relato de Génesis esté construido tan cuidadosamente indica que la omisión de la frase “y fue la tarde y la mañana el día séptimo” fue intencional.
15. Cuando el hombre pecó, fue excluido de la presencia de Dios, y Dios inició su obra de redención para restaurar al hombre de vuelta a Sí mismo.
16. No dice que guardemos el sábado, no dice que es requisito para el cristiano convertido.
EXODO HASTA MALAQUIAS:
Cuando usted analiza los versos que utilizan los sabatistas en estos libros del Antiguo Testamento encontrará que siempre se refieren al pueblo de Israel. Es un pacto entre Dios y el pueblo judío. Nada de ordenanza para los gentiles.
- “Sábado” es puramente una palabra hebrea que nunca se encuentra en la Biblia sino hasta el tiempo de Moisés. Éx. 16: 23.
- La palabra sábado no se usa nunca en la Biblia en relación con algún tiempo santo judío.
- No hay registro de que el sábado fuera guardado jamás antes de que los judíos lo guardasen. Éx. 16.
- El sábado fue dado a los judíos. “Y les di mis sábados”. Eze. 20: 12. Si Dios lo dio a los judíos, ¿no era su sábado, no era el sábado judío? Yo le doy un cuchillo a Fred. ¿No es el cuchillo de Fred?
- Nótese cuán sencillo es el registro de que Dios dio el sábado a los judíos, pero a nadie más. “Dios OS dio el día de reposo”. Éx. 16: 29. “Hablarás a los HIJOS DE ISRAEL, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo”. Éx. 31: 13. ¿A quiénes se les dijo que guardaran el sábado? A los hijos de Israel, los judíos. “Señal es entre mí y los HIJOS DE ISRAEL”, los judíos. Versículo 17.
- Dios mismo llama al sábado “los días de reposo de ella”. Óseas 2: 11. “Haré cesar todo su gozo, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades”. ¿No es entonces el sábado judío?
- El sábado no fue dado nunca a ninguna otra nación.
- “Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones”. Éx. 31: 16. ¿A quiénes estaba limitado? A la generación de los judíos.
- “Señal es entre mí y LOS HIJOS DE ISRAEL”. Éx. 31: 17. Era exclusivamente de ellos, era judío.
- El sábado está clasificado junto con los otros días santos y sacrificios judíos. Véase Lev. 23: 1-44; Núm. 28: 2, 16; I Crón. 23: 29-31; II Crón. 2: 4; 8: 13, etc. Fue abolido junto con ellos. Colo. 2: 14-17.
- Los judíos abarcan a casi todos los que guardan el séptimo día; por eso, el “sábado judío” es una designación natural e inteligente de ese día.
- Por eso, nuevamente, es significante y adecuado designarlos como los guardadores del sábado judío.
- Pero los sabadistas dicen que el séptimo día es llamado “el sábado del Señor tu Dios”. Éx. 20: 10, y “mi día santo”, Isa. 58: 10, y que, por lo tanto, no es correcto llamarlo “un sábado judío”. Respuesta: Cada temporada santa, lugar, persona, o artículo era llamado del Señor, como “la pascua del Señor”. Éx. 12:
- Y sin embargo, leemos: “La pascua, una fiesta de los judíos”. Juan 6: 4. Así que es “el sábado del Señor” en un lugar, y “sus sábados” en otro. Óseas 2: 11. Por eso, es correcto y bíblico llamar al séptimo día “el sábado judío”.
Éxodo 31: 16-17, El Sábado Perpetuo
Aquí los sabadistas encuentran tres expresiones que, según ellos arguyen, indican que el sábado no puede terminar nunca.
1.) “Por sus generaciones”.
2.) “Perpetuo”.
3.) “Para siempre”.
Así: “Guardarán, pues, los hijos de Israel el día de reposo, celebrándolo por sus generaciones, por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel”. Ellos preguntan: “¿Cuándo termina lo que es PERPETUO y PARA SIEMPRE? Estas expresiones muestran que la generación de los judíos todavía continúa; por eso el sábado todavía debe ser guardado”.
Pero este argumento también perpetuaría toda la ley levítica, la circuncisión, el incienso, la pascua, el sacerdocio, etc. La pascua: “Lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis”. Éx. 12: 14. Debía ser guardada “POR VUESTRAS GENERACIONES” y “PARA SIEMPRE”, exactamente igual que el sábado.
Lo mismo sucede con la ofrenda de incienso. “Incienso PERPETUO delante del Señor POR VUESTRAS GENERACIONES”. Éx. 30: 8. Ahora, si el argumento Adventista en favor del sábado y basado en los términos “perpetuo”, “para siempre”, y “por vuestras generaciones” es bueno, ¡entonces deberían guardar la pascua y ofrecer incienso! Ésta es una buena muestra de la debilidad de los argumentos de los sabadistas.
El mismo argumento probaría la perpetuidad de los holocaustos, Éx. 29: 42; la expiación, Éx. 30: 10; el lavamiento de las manos y los pies, Éx. 30: 21; las primicias, Lev. 23: 13; las ofrendas encendidas, Lev. 6: 18; el aceite para las lámparas, Lev. 24: 3; las franjas en los bordes de los vestidos, Núm. 15: 38; el pentecostés, Lev. 23: 21; la fiesta de los tabernáculos, Lev. 23: 41. Véanse también Éx. 40: 15; Lev. 3: 17; 7: 36; Núm. 10: 8.
La aplicación de estos términos a la observancia del sábado es prueba de que habría de cesar. ¿Por qué? Porque en cada caso en que estos términos se aplican a la observancia de cualquier ordenanza, esa ordenanza ha cesado. Los Adventistas mismos concuerdan con esto en todo, excepto en relación con el sábado. Así, Isa. 58: 12-13 es aplicado osadamente a nuestros días y a la obra de los Adventistas de urgir a todos a guardar el sábado judío. Pero no hay ni una sola palabra en todo el capítulo que siquiera intime tal cosa. Ellos asumen todo esto sin ninguna prueba, y luego aplican las palabras para adaptarlas a su propósito.
Cuando uno busca una afirmación clara y directa en toda la Biblia que requiera que los cristianos gentiles guarden el sábado, no la encuentra. Tiene que ser INFERIDO de esto; ADIVINADO de aquéllo; y una conclusión SACADA de lo de más allá; todo son inferencias, nada es directo. Así, pues, el Antiguo Testamento no proporciona evidencia alguna de que los cristianos deben guardar el sábado judío. Si tal prueba se ha de encontrar, debe ser en el Nuevo Testamento mismo. Vayamos al Nuevo Testamento para ver si Jesús o los apóstoles nos ordenaron guardar el sábado.
Algunas observaciones extras…
LOS ADVENTISTAS VIOLAN LAS LEYES SABÁTICAS DEL ANTIGUO PACTO
1. No encender fuego en sábado. Éx. 35:1, 3.
Por supuesto, los adventistas dicen que esta ley no se aplica a ellos. Esto de tomar y escoger algunas leyes del Antiguo Pacto, como el diezmo y la prohibición de comer carnes inmundas, y recargar con ellas a los miembros, nunca fue adoptado por la iglesia del Nuevo Testamento.
2. Permanecer en su lugar, no viajar en sábado. Éx. 16:9.
He visto a adventistas viajar largas distancias en sábado para ir a parques estatales y a campamentos, y para visitar parientes y amigos.
3. No transportar cargas en sábado. Jer. 17:27; Neh. 1:15.
He visto a adventistas llevando canastas de comida, poniendo mesas y sillas para reuniones y comensales, y transportando equipo para programas de la iglesia.
4. No cocer ni cocinar nada en sábado. Éx. 16:23.
¿Y las damas adventistas que preparan alimentos en sábado en la iglesia para comidas improvisadas, y en los hogares para la familia y los invitados? Ellas hornean, cuecen, y preparan alimentos en sábado.
5. No comprar ni vender en sábado. Neh. 13:15.
He visto a adventistas aceptar dinero a cambio de comidas en hospitales y en restaurantes de academias ASD en sábado. ¿Y el aceptar donaciones desde el púlpito en sábado para suscripciones de publicaciones de la iglesia? He visto a muchos ASD, incluyendo a pastores ASD visitantes, comprando gasolina en sábado para llegar a sus hogares.
6. Pena de muerte para los violadores del sábado. Éx. 31:14, 15.
Todavía no he visto a ningún ASD lapidar a miembros de la iglesia por quebrantar el sábado. Esta es una ley que ellos guardan plenamente.
Las leyes que tratan de la observancia del sábado eran para Israel solamente. Estas leyes terminaron en el Calvario. Los Diez Mandamientos eran la ley del Antiguo Pacto. En el Antiguo Pacto no hay tal cosa como la ley moral y la ley ceremonial. Todo el conjunto de leyes se conocía como la ley o la Torah. Los cristianos están bajo el Nuevo Pacto, que tiene un modelo de ley más elevado según el cual vivir que los Diez Mandamientos.
La verdad es que, para guardar el sábado, tendríamos que guardar TODAS las leyes del Antiguo Pacto que tienen que ver con el sábado. Yo no he encontrado que a ningún miembro de la iglesia del Nuevo Testamento se le ordene obedecer estas leyes sabáticas. Todos somos salvos por la gracia de Cristo en el Calvario.
La iglesia del Nuevo Testamento no enseñó a los conversos gentiles a “guardar el sábado”. Yo no he encontrado ninguna instrucción para los cristianos sobre cómo guardar el sábado.
La Biblia no les dice a los cristianos que tienen que estar en la iglesia todo el día, ni que oren todo el día, ni que lean o hablen sólo de cosas espirituales todo el día. En el Nuevo Testamento, la violación del sábado no es jamás motivo de disputa, ni se menciona jamás como razón para que una persona pierda la salvación.
Es evidente que la forma en que los adventistas entienden el sábado es errada y falla por cualquier ángulo que usted lo analice a la luz sencilla de la Palabra de Dios. Ellos desean ponerle cargas pesadas a los cristianos que ellos mismos no pueden cargar. Cristo es nuestro Sábado, todo apunta a que el cumplimiento del sábado está centrado en la persona de Cristo. Cristo cumplió con la circuncisión, de lo contrario nos estaríamos hoy circuncidando para salvación, Cristo cumplió así con la Pascua, la fiesta de los tabernáculos, todas las fiestas santas de Israel que señalaban su Primera Venida como Mesías, sino fue así entonces hoy estuviéramos guardando todas esas leyes. Y Cristo cumplió con el SABADO. Él fue nuestro sábado, él es nuestro sábado, nuestro descanso. Por ello nos dijo, “venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados que YO OS HARE DESCANSAR”. Cristo cumplió todas estas leyes judías por nosotros.
Este articulo fue tomado de http://www.iglesia.net
Este articulo continuara….
Este articulo fue publicado por Pastor Damián Ayala.
Dios los bendiga…
LA TEOLOGÍA DE LA NUEVA ERA – ¿POR QUÉ LOS EVANGÉLICOS RECHAZAN ROTUNDAMENTE LA NUEVA ERA?
Publicado: 16 mayo, 2012 Archivado en: Herejías, Hinduismo, Idolatría, MEDITACION TRASCENDENTAL, Nueva Era, Sectas 2 Comentarios »LA TEOLOGÍA DE LA NUEVA ERA
Por: Pablo Hoff
La Nueva Era recalca la experiencia mística más que un sistema de doctrina bien estructurada. Cientos de miles de personas han convertido la búsqueda interior de Dios, de la trascendencia y del sentido de la existencia, en su aventura vital. Aunque en ocasiones participen de algún grupo o cuentan con un maestro, desean hacer su propia experiencia mística. Lo suyo es una religión interior, personal, sin necesidad de doctrinas ni cuidadores. El mundo y el cuerpo se convierten en supuestos templos de Dios o más bien en vehículos de la fuerza impersonal.
Por otra parte, la mayoría de los practicantes del movimiento han recibido enseñanzas provistas por un próspero supermercado espiritual integrado por centenares de sectas, gurús, mesías, profetas, médiums, grupos ocultistas y orientalistas de todo género. El tremendo volumen de literatura escrita por los teóricos nuevaerianos, sin embargo, ha dado el resultado de seleccionar y ampliar ciertas ideas teológicas que prevalecen en sus filas. Las que más nos interesan son las que se oponen a nuestra fe cristiana. Presentaremos algunas de ellas.
1. El misticismo oriental. En un sentido la Nueva Era es la expresión occidental del hinduísmo. Sus creencias básicas son casi iguales como las de los orientales: panteísmo, karma, reencarnación y viajes astrales fuera del cuerpo. Algunos de sus adeptos son enseñados por swamis y gurús hindúes. Practican la meditación trascendental y el yoga, como medio de reducir el estrés, que genera conflictos en las relaciones interpersonales.
Sin embargo, los de la Nueva Era rechazan ciertos conceptos del hinduísmo. Según esta religión hay conflicto entre lo terrenal y lo espiritual y los que buscan a Dios deben renunciar al mundo de los placeres temporales y las responsabilidades de esta vida, pues el mundo es maya (ilusión) y forma un impedimento para disfrutar la dicha eterna. A los iluminados, todo es Dios y los eventos históricos, siendo ilusorios, carecen de importancia duradera. Por lo tanto, el hinduísmo oriental tiende a negar al mundo.
En contraste, la Nueva Era recalca el valor de las realidades temporales: personas, cultura, educación, ciencia y política. Muestran gran interés en lograr salud, paz universal, unificación y equilibrio ecológico. Se deleitan en explorar, tanto su propio interior a través de la meditación, como el mundo a su derredor. Quieren cambiar la sociedad y no escaparse de ella. Procuran satisfacer sus propios deseos, tomar la acción social para mejorar el mundo y, a la vez, ser místicos desarrollando su conocimiento personal de Dios.
Sobre todo, los de la Nueva Era quieren autorrealizarse, alcanzar su plena potencialidad y llegar a Dios. Para lograr la última experiencia, algunos usan drogas, otros recurren a la meditación oriental o cualquier otro método nuevo que produce estados alterados o místicos de conciencia. Muchos testifican que así experimentan iluminación, paz y un sentido de seguridad.
2. El Cristo. Aunque la Nueva Era habla acerca del Cristo y su regreso, no se refiere a la idea cristiana del Señor. Se rechazan las doctrinas de que Jesús es el único Hijo de Dios que vino para ser un sacrificio por los pecados del mundo y que volverá, algún día, en una nube de gloria, para establecer su reino en la tierra. Para los adherentes de este movimiento, el término “Cristo” se refiere a un “espíritu universal” o una “fuerza cósmica”. David Spangler explica.:
¿Qué es el Cristo? Dentro de toda vida existe una cualidad, una energía, la cual se caracteriza como un crecimiento y expresión irresistible e inevitable de divinidad.
El verdadero nacimiento del Cristo no fue el nacimiento de Jesús. Jesús fue un individuo quien por sí mismo tuvo que recapitular ciertas etapas. Edificó sobre la pauta que el Buda había establecido.
Shirley MacLaine expresa la misma noción:
La conciencia de Cristo no es un atributo exclusivamente cristiano. Cristo, debemos recordarlo, no es el nombre del hombre llamado Jesús, sino un término cuyo significado literal es “el ungido”, cuyo significado místico, o más bien psicológico, es de “conciencia liberada o espiritual”. Podemos creer que Krishna y Buda poseían igualmente la conciencia de Cristo.
Según el pensamiento de John Van Auken, Jesús fue “la primer alma que se ofreció para someterse a todas las pruebas, vencer todas las tentaciones, hacer que se desvanecieran todas las ilusiones, superar todos los desafíos y alcanzar la perfección”. No obstante esto, Jesús fue meramente un hombre, un gran maestro; quizá incluso un yogi, un avatar (persona que ha progresado en sus reencarnaciones al punto de no tener que seguir reencarnándose; una persona que manifiesta la verdad divina), o un hombre igual a Buda.
Se habla acerca de la segunda venida del Cristo. Para muchos proponentes del movimiento, esto se refiere a la iluminación de la gente del mundo, o sea, la entrada de la luz de la Nueva Era en la sociedad. Sin embargo, para algunos, se refiere a la manifestación del gran Maitreya, cabeza de la jerarquía de seres divinos y maestros y superior a Jesús, quien era uno de sus discípulos.
3. La Biblia y la revelación divina. Los seguidores de la Nueva Era a menudo emplean términos bíbicos y hacen uso caprichoso de ciertos pasajes de la Biblia, para apoyar en ellos sus teorías. Por ejemplo, dicen que el nuevo nacimiento enseñado por Jesús se refiere a la reencarnación o la iluminación que transforma a la persona. Sostienen a menudo que sus opiniones son compatibles con el cristianismo. Sin embargo, niegan que la Biblia es la infalible Palabra de Dios, sostienen que es incompleta en su revelación y que se han omitido deliberadamente verdades importantes en ella, o incluso que la Biblia fue tomada de la literatura reencarnacionista del oriente.
Piensan que es necesario reunir toda la sabiduría de todas las religiones para formar una nueva religión mundial. La Nueva Era rechaza rigurosamente la fe judío-cristiana, considerándola como un sistema anticuado de creencias que causa divisiones, y sostiene que el mundo debe ser liberado de estos “modelos negativos de pensamiento”.
Sin embargo, los pensadores de la Nueva Era no tienen criterio objetivo para seleccionar la verdad y rechazar lo espurio. Si no tenemos criterio para distinguir lo auténtico de lo imaginario, en la experiencia mística o en las religiones paganas, entonces nos conviene buscar la realidad en otra forma. Si la Última Realidad se ha dado a conocer en una manera objetiva, entonces el buscador podría valerse de lo que Platón denomina “un pasaje más seguro y menos peligroso … en una comunicación más segura, es decir, alguna palabra de Dios”.
4. La moralidad. Aunque pocos son muy inmorales, los adherentes de este movimiento niegan que existan absolutos morales. Aseveran que no hay un sistema de principios morales que se pueda aplicar a todos. Cada persona crea su propia realidad y tiene sus propios valores. Como dioses, pueden crear su propia verdad.
5. La reencarnación y el karma. Puesto que la Nueva Era rechaza las doctrinas cristianas—la salvación mediante la expiación hecha por Jesucristo, la resurrección, el juicio final, el cielo y el infierno—, adopta otro método, el karma del hinduísmo. Se debe entender la reencarnación como el paso necesario a la doctrina del karma. Si no fuera por el karma, la noción de la reencarnación no tendría fundamento en que apoyarse.
¿Qué es el karma? Este término se refiere a la deuda acumulada contra el alma, como resultado de acciones buenas o malas, cometidas durante la vida o vidas. Si uno acumula buen karma, será reencarnado en condiciones mejores, pero si acumula mal karma, será reencarnado en condiciones peores. Los hindúes, en la India, enseñan que el alma que no se comporta bien (acumula karma malo) en una vida, probablemente será reencarnado en una vaca o aun en un insecto repugnante, como una araña. Pero, los teólogos de la Nueva Era limitan las reencarnaciones a seres humanos; no enseñan que las almas de los muertos serán reencarnadas en animales, plantas o insectos.
Así que, la doctrina del karma enseña que toda alma abre paso en su camino hacia la perfección, basándose en la superación de las imperfecciones de las vidas pasadas. Dado que nadie es perfecto en esta vida, es necesario que cada alma pase por muchas vidas, posiblemente de treinta hasta cincuenta, para alcanzar esta meta. El buen karma personal de las vidas anteriores le podría acumular créditos que servirían para pagar la deuda kármica. Esta idea, sin embargo, presenta un gran problema, pues pocas personas han alcanzado hasta ahora ese nivel de perfección, si es que alguna lo ha hecho.
¿Cuál es el estado final de la persona, que finalmente acumula suficientes méritos para salir de la rueda del sufrimiento del karma? Unos creen que el alma se integra en una unión cósmica. Otros emplean la expresión hindú “nirvana”, para describir la absorción de la personalidad en el éter cósmico. Por otra parte, hay quienes ven el nirvana como la extinción eterna.
¿Cómo saben a ciencia cierta que la reencarnación es un hecho verdadero? Los reencarnacionistas admiten que no recuerdan las vidas anteriores, al menos sin ayuda. Por otra parte, afirman que los médiums psíquicos, los clarividentes y los hipnotizadores, pueden darles a conocer sus vidas pasadas. La señorita MacLaine afirma que ha encontrado otro método: la acupuntura psíquica, la cual “elimina los bloqueos de su mente y le permite comunicarse con el pasado mediante una especie de memoria celular”. Sin embargo, ha confesado que lo que aprendió por este medio, puede ser el producto de su propia imaginación, semejante a la fantasía.
Defensores de la noción de la reencarnación, arguyen que muchas personas experimentan recuerdos de una vida anterior. A algunas les parece que han visto el mismo lugar anteriormente o han conocido previamente a alguien, aunque saben que le ven o conocen por primera vez. Los reencarnacionistas afirman que es evidencia de que uno realmente visitó el lugar o conoció a la persona en una vida anterior.
Martin explica este fenómeno:
El recuerdo intuitivo puede ser explicado señalando que cuando una persona siente que ya estuvo en alguna parte o ya había conocido a alguien, experimenta simplemente un intento de su subconciencia, para relacionar la actual experiencia con algo del pasado. Por ejemplo, una persona puede haber visto un cuadro o una fotografía del individuo o lugar y, aunque no puede recordar que lo ha visto, su subconciencia relaciona el encuentro al cuadro o a la fotografía, produciendo en la persona la impresión de que ya había estado allí o había conocido a la persona en una vida anterior.
¿POR QUÉ LOS EVANGÉLICOS RECHAZAN ROTUNDAMENTE LA NUEVA ERA?
1. El concepto punteísta de Dios haría a Dios el autor del mal y haría al hombre una parte de Dios. Si todo es uno y Dios es todo, entonces Dios abarcaría el mal y el hombre sería un pequeño dios. Para encontrar a la divinidad, el hombre miraría dentro de sí mismo.
En contraste, la Biblia enseña que Dios está tanto dentro de su universo como por encima de ello, tiene esencia e identidad distintas de la creación, es Creador de todo salvo del mal, el cual entró en el universo cuando pecó la primera pareja. Aunque hecho a la imagen de Dios, el hombre no es una parte de Dios sino un ser aparte. Sin embargo, el Espíritu de Dios mora en el creyente y éste puede ser un participante de la naturaleza divina en el sentido moral.
2. Los métodos de la Nueva Era para acercarse a Dios carecen de validezy solamente engañan a los que los practican. Elliot Miller, ex adepto de este movimiento y convertido a Cristo, experimentó que las drogas le abrieron la mente a una esfera espiritual, pero tal estado no era propiamente de Dios. Esta experiencia le dio una falsa iluminación, una paz irreal y un aparente sentido de seguridad. Por fin se daba cuenta de que estaba en la senda de decepción y destrucción.
El testifica que el uso de las drogas, la meditación oriental o cualquier otro método (nuevo) de producir estados alterados o místicos de conciencia, no son caminos válidos para llegar a Dios. “Es posible tener una experiencia espiritual—aun sentirse felizmente iluminado y sereno—sin experimentar realmente a Dios. La maldad espiritual (el demonio) puede disfrazarse como el bien espiritual (2 Co. 11:14), y los estados de conciencia semejantes a trances, tienden a abrir a la persona para recibir tales influencias.”
3. La doctrina de la reencarnación no tiene fundamento ni en larevelación divina ni en la experiencia humana. Esta enseñanza se basa en la idea de la preexistencia de las almas, de que son inmortales desde el principio. Los cristianos creen también que su alma es inmortal, pero sólo en cuanto a su futuro; el alma no existe antes de que sea creado el cuerpo físico.
Se puede dar una explicación racional a la sensación de que uno haya visto anteriormente un lugar o conocido anteriormente a una persona, los cuales le eran desconocidos hasta el momento de verlos. No es necesario creer que tal fenómeno es evidencia de una vida anterior. Es altamente dudoso que los hipnotistas puedan sacar de la memoria de otros, recuerdos de vidas anteriores, pues ellos mismos admiten que sus pacientes son muy susceptibles a la sugestión en las sesiones de hipnotismo. Tampoco son confiables las revelaciones de los espíritus, que se comunican a través de los médiums, pues son demonios engañadores.
Los resultados en la India de la doctrina reencarnacionista señalan el mal de ésta. Millones de personas han sufrido hambre, humillación y discriminación, bajo un sistema social de castas, debido al hecho de que la idea de la reencarnación les obliga a quedarse en una casta particular, generación tras generación, sin posibilidad de escaparse. Hasta hoy, gente que cree esta doctrina, permite que sus hijos mueran de hambre mientras que las ratas y las vacas sagradas viven seguras. La pobreza, la miseria y el padecimiento de las masas de aquel país reflejan la falsedad de su religión.
En contraste a la promesa del karma, el futuro del creyente en Cristo no está condenado a una cadena interminable de nacimientos y muertes en un mundo material. La Biblia enseña claramente, que la vida de ultratumba está determinada por la relación que uno tenga con Dios, durante su única vida en la tierra. No se salva por su propio esfuerzo, sino por la redención provista por el Salvador. El destino final del cristiano no es ser absorbido en el éter cósmico, sino ser resucitado y vivir gozosa y eternamente en la presencia de Dios.
4. La Biblia es la única y completa revelación divina. Para saber la verdad referente a las cosas espirituales no es necesario recurrir a las enseñanzas confusas y, a menudo contradictorias, de astrólogos, espiritistas, gurús orientales o los viejos conceptos de escritos sagrados de los paganos. Las Escrituras judío-cristianas arrojan pura luz; las otras fuentes, densas tinieblas.
5. Los cristianos esperan ta segunda venida del Señor Jesucristo y no la Era de Acuario o el regreso del Maitreya. Esta Segunda Venida inaugurará la verdadera nueva era de justicia y paz universales. Así que el cristianismo rechaza la Nueva Era, porque ésta sostiene que Dios no es personal, sino una fuerza cósmica, deidifica al hombre, rebaja a Cristo, promueve el contacto con los demonios, relativiza la moralidad y reduce la religión al panteísmo y misticismo orientales.
Hoff, P. (1993). Otros evangelios. Miami, FL: Editorial Vida.
Hermanos, oramos para que ni un hermano sea engañado por estas doctrinas de muerte y siempre caminen en la verdad absoluta de Jesus el Cristo.
Dios los bendiga.
¿Se puede pactar con Dios según Salmo 50:5?
Publicado: 21 noviembre, 2011 Archivado en: Apologética, Idolatría Deja un comentario »¿Se puede pactar con Dios según Salmo 50:5?
Por Pastor Damián Ayala.
¡NO! El solo leer todo el salmo sin necesidad de entrar en detalles o traducciones nos damos cuenta que no habla de eso.
Este salmo didáctico, escrito por Asaf, un músico principal de los levitas (1 Cr. 16:4–5) y autor de los salmos 73–83, habla acerca de la adoración a Dios por parte del hombre y de las obligaciones hacia el prójimo. Estas dos secciones se encuentran en el Decálogo (los diez mandamientos). Asaf describió una escena en una corte celestial en la cual el Señor examinó a su pueblo y declaró que él tiene dos querellas contra el pueblo: el ritualismo en la adoración y la hipocresía en su manera de vivir. Para agradar a Dios es necesario ofrecer sacrificios de alabanza que provengan de un corazón obediente y lleno de fe.[1]
La visión de Dios que viene en misericordia y en poder evoca el recuerdo de su teofanía en el monte Sinaí. Como Dios vino cuando hizo el pacto allí, así viene ahora para esta renovación del pacto.
Cuando uno entiende el lenguaje jurídico en Israel, se sorprende de la cantidad de veces que los profetas usan esta misma metáfora para mostrar el juicio de Dios sobre su pueblo. El juicio es para advertir al pueblo de Dios, para corregirlo y para enseñarlo.
Los vv. 5 y 6 pide que reunan a su pueblo, fieles, los que están en un pacto con Dios, para que él los escudriñe antes de renovar el pacto. La clave para entender el Salmo está en el v. 5; lo que se traduce han hecho… pacto es un participio que se usaba para “estar para hacer un pacto”. Dios está Ilamando a “los que están para hacer (renovar) un pacto conmigo mediante sacrificios”. Por eso, en el próximo párrafo enseña la actitud necesaria de corazón para el verdadero sacrificio a Dios.[2]
De que pacto esta hablando “Y envió jóvenes de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz a Jehová. Y Moisés tomó la mitad de la sangre, y la puso en tazones, y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar. Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos. Entonces Moisés tomó la sangre y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre del pacto que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas.” (Éxodo 24.5–8, RVR60)[5]
En la apertura solemne del juicio, el Señor—que en este proceso legal a la vez es Dios y juez—llama a tres testigos. En primer lugar, se convoca desde Sión (v. 2)—o desde la ciudad de Jerusalén, que es la morada divina—, a toda la tierra: desde «donde nace el sol hasta donde se pone» (v. 1); también se llama a «los cielos y la tierra», para aludir al pacto en el Sinaí (v. 4); y finalmente se requiere la presencia de los «santos» de Dios, «los que hicieron pacto con sacrificios» (v. 5), en una clara referencia a su pueblo (Ex 24:5–8), que serán las personas juzgadas.[3]
Esto para nada puede ser usado para fundamentar la doctrina torcida de pactar con Dios para recibir dinero, salud, hijos, etc.. Menos para ganar a alguien para Cristo.
Como podemos ver Jehová hizo el pacto, y para entrar a ese pacto el pueblo de Israel tenia que hacer sacrificio.
A su vez es una profecía, que habla de la venida de Cristo y del día del juicio en que Dios llamará a los hombres a rendir cuentas; el Espíritu Santo es el Espíritu de juicio. Corresponde a todos los hijos de los hombres conocer la manera justa de adorar al Señor en espíritu y en verdad. Nuestro gran Dios vendrá en el gran día y hará oír su juicio a quienes no escucharon su ley. Dichosos los que entran en el pacto de gracia por fe en el sacrificio expiatorio del Redentor, y muestran la sinceridad de su amor por sus frutos de justicia. —Cuando Dios rechace los servicios de los que descansan en logros externos, aceptará por gracia a quienes lo buscan con rectitud. Sólo podemos ser aceptados por Dios por un sacrificio, por Cristo, el gran sacrificio, de quien derivan su validez los sacrificios de la ley. —Verdaderos y justos son sus juicios; hasta las conciencias de los pecadores serán forzadas a reconocer la justicia de Dios.[4]
Dios los bendiga.
2 Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. (1993-). Comentario bı́blico mundo hispano Salmos (1. ed.) (193–194). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.
3 Pagán, S. (2007). De Lo Profundo, Señor, a Ti Clamo: Introducción y comentario (332–333). Miami, FL: Editorial Patmos.
4 Henry, M. (2003). Comentario de la Biblia Matthew Henry en un tomo. (417). Miami: Editorial Unilit.
5 Reina Valera Revisada (1960). 1998. Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas.
¿Que enseña la Biblia respecto a orar a las santos?
Publicado: 30 noviembre, 2010 Archivado en: Idolatría 2 Comentarios »¿Que enseña la Biblia respecto a orar a las santos?
El hecho de que los católicos oren a los santos es un punto lleno de confusión. La posición oficial de la Iglesia Católica Romana, es que los católicos no oran A los santos o a María, sino más bien los católicos piden a los santos y a María que oren POR ellos. La posición oficial de la Iglesia Católica es que el pedir a los santos por sus oraciones, no tiene ninguna diferencia a que le pidas a alguien aquí en la tierra que ore por ti. Sin embargo, la práctica de muchos católicos difiere mucho de la enseñanza oficial de la Iglesia Católica Romana. Muchos católicos, de hecho oran directamente a los santos y/o María, pidiéndoles ayuda – en vez de pedirles a los santos y/o María que intercedan ante Dios por ayuda. Cualquiera que sea el caso, ya sea que se ore a un santo o a María, o el pedirles que oren, ninguna de estas prácticas tiene una base bíblica.
La Biblia en ninguna parte instruye a los creyentes en Cristo a orar a nadie más que a Dios. La Biblia en ningún lugar anima, o aún menciona que los creyentes le pidan oraciones a individuos en el cielo. ¿Por qué entonces, muchos católicos oran a María y/o a los santos, o piden sus oraciones por ellos? Los católicos ven a María y a los santos como “intercesores” ante Dios. Por lo tanto, si un santo le lleva una oración a Dios, es más efectivo que el que oremos directamente a Dios. Este concepto es evidentemente anti-bíblico. Hebreos 4:16 nos dice que nosotros, los creyentes aquí en la tierra, podemos “… acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”
1 Timoteo 2:5 declara, “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” No hay nadie más que pueda ser mediador ante Dios por nosotros. Si Jesús es EL ÚNICO mediador, eso indica que María y los santos no pueden ser mediadores. Ellos no pueden ser mediadores de nuestras peticiones en oración a Dios. Más aún, la Biblia nos dice que Jesucristo Mismo está intercediendo por nosotros ante el Padre “por lo cual (Jesucristo) puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.” (Hebreos 7:25). Con Jesús Mismo intercediendo por nosotros, ¿para qué necesitamos que María o los santos intercedan por nosotros? ¿A quién escuchará Dios que sea más cercano que Su Hijo? Romanos 8:26-27 describe al Espíritu Santo intercediendo por nosotros. Con el segundo y tercer miembro de la Trinidad ya intercediendo por nosotros ante el Padre en el Cielo, ¿qué posible necesidad habría de tener a María o a los santos intercediendo por nosotros?
Los Católicos argumentan que el orar a María y a los santos no es diferente a pedirle a alguien que ore por ti aquí en la tierra. Examinemos este punto. (1) El apóstol Pablo les pide a otros cristianos que oren por él en Efesios 6:19. Muchas Escritura describen a creyentes orando unos por otros (2 Corintios 1:11; Efesios 1:16; Filipenses 1:19; 2 Timoteo 1:3) La Biblia en ninguna parte menciona a alguien pidiéndole a alguien más en el Cielo que ore por ellos. La Biblia en ninguna parte describe a alguien en el Cielo orando por alguien en la tierra. (2) La Biblia no da absolutamente ninguna indicación de que María o los santos puedan escuchar nuestras oraciones. María y los santos no son omniscientes. Aún en el Cielo, ellos son seres finitos con limitaciones. ¿Cómo es posible que puedan escuchar las oraciones de millones de gente? Cada vez que la Biblia menciona el orar o hablar con los muertos, es dentro del contexto de magia, brujería, necromancia, y adivinación – actividades que la Biblia condena fuertemente (Levítico 20:27; Deuteronomio 18:10-13). En otra instancia, cuando es invocado un “santo” como en 1 Samuel 28:7-19, Samuel no estaba precisamente contento de ser perturbado. Es plenamente claro que el orar a María o a los santos es completamente diferente del pedirle a alguien aquí en la tierra que ore por ti. Esta opción tiene una fuerte base bíblica, la otra no tiene absolutamente ninguna base en la Biblia.
Dios no responde las oraciones basándose en quién es quien ora. Dios contesta las oraciones basándose en que lo que se pida vaya de acuerdo a Su voluntad (1 Juan 5:14-15). No hay absolutamente ninguna base o necesidad para orar a alguien más que solo a Dios. No hay bases para pedir a aquellos que están en el Cielo que oren por nosotros. Solo Dios puede escuchar nuestras oraciones. Solo Dios puede responder nuestras oraciones. Nadie en el Cielo tiene ningún mayor acceso al trono de Dios que el que tenemos como creyentes a través de la oración (Hebreos 4:16).
Publicado por Pastor Damián Ayala
Este artículo fue tomado de la página web: Got Questions en Español.
Católicos, ¡hechizados por la Idolatría! (Parte 1)
Publicado: 16 septiembre, 2010 Archivado en: Damián Ayala, Idolatría 30 Comentarios »Católicos, ¡hechizados por la Idolatría! (Parte 1)
Por Pastor: Damián Ayala
Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible… Romanos 1.21-23 (Énfasis agregado).
¿Qué es lo que más idolatran los católicos?
1. La virgen en sus once mil representaciones.
2. Los mas de mil santos, desde Pedro hasta Juan Pablo II.
3. Su denominación católica.
4. El Papa en turno.
Nos vamos a detener con estos cuatro porque si le seguimos terminaremos hasta con el agua que ellos llaman “bendita”.
1. La virgen.
Es impresionante la influencia que hay en Monterrey México de la virgen. En esta región se idolatran algunas de las representaciones como: la virgen de Guadalupe, la de Fátima, la Peregrina, la de la flor mística (ésta es nueva y el plus que tiene es que hace escarcha), la de Lourdes, la de San Juan de los lagos, la de la paz, la de las letanías, la de Schoenstatt, la que llora agua, la que llora sangre y la que se apareció en un comal de la tía Juana… Por eso no entiendo cuando me dicen que los Cristianos estamos locos, me pregunto ¿quién está más loco? ¿Ellos que están locos por una mentira o nosotros que estamos locos por la verdad?
Les voy a contar lo que significa, en la vida de un servidor, este gran encuentro entre la verdad de Cristo v/s la mentira mariana.
Cuando Jesucristo alcanzó mi vida, yo pensaba que el católico era idólatra porque ignoraba lo establecido en la Biblia. Más tarde, me di cuenta que aún los estudiosos católicos están tapados, ciegos y sordos. Es más, les reto a que le pregunten a un católico, ¿Tú eres cristiano? Te van a hacer una cara como que olieron algo feo y te dirán: ¡no! Soy católico apostólico y romano. Increíble pero cierto.
Siguiendo con el tema:
Como todo recién convertido a la verdad de Cristo fui con mi familia más cercana. Primero fui con mi madre; comencé a platicarle de la palabra, todo estuvo en santa armonía hasta que toqué el tema de la virgen. El ambiente se puso tenso, el rostro de ella se endureció y me dijo: —con la virgen no te metas, respétala, ella es la madre de Dios—, en ese momento quedé atónito con el calificativo que le dio, ¿madre de Dios? Todo se puso en pausa, yo podía ver su boca hablando como en cámara lenta se me nubló un poco la vista como cuando te quedas pensando y en mi mente se repitió ¿madre de Dios? Me dije, ¿acaso Dios, el mismo Creador del cielo y de la tierra, de lo visible y de lo invisible, el Dios que está rodeado de ángeles que cantan santo, santo, santo, es Jehová de los ejércitos, que la tierra está llena de su gloria, tiene mamá? En un segundo desperté de mi aturdimiento y le dije: —haber madre, tú estás diciendo que Dios, el mismo Creador del cielo y de la tierra, de lo visible y de lo invisible, el Dios que esta rodeado de ángeles que cantan santo, santo, santo, es Jehová de los ejércitos, el que creo al hombre y a la mujer, ¿tiene mamá?— Su respuesta fue —sí y ella está velando por nosotros, su manto nos cubre—. Me quedé boquiabierto; en mi interior existían mil cosas que quería decir pero no sabía cómo comenzar, le dije, —bueno madre, sí es cierto que Jesús nació de la virgen María y que fue su madre mientras Él caminó entre nosotros pues de alguna manera Dios tenía que encarnarse para ser semejante a los hombres, pero de ahí a que ella en el cielo, hoy por hoy, sea la mamá de Dios y que está velando por ustedes con su manto protector, ¡eso es una mentira mamá!— Ella respondió —Cállate— Se escuchó un grito, —¿no ves que ella intercede por nosotros? ella es misericordiosa, cuando San Pedro cierra la puerta ¡ella habré la ventana!— En ese momento no supe si reír a carcajadas o llorar a lágrima abierta. Respondí —pero mamá, por favor entiende que todo lo que estás diciendo es mentira, eso no viene en la Biblia, mamá, mira, esta es la Biblia que tú me diste—; la abrí para leerle. Deuteronomio 4:15Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego; 16para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra. Lo leí entre regaños, me dije —con esto sí que va a entender lo que le digo—, cuando terminé de leer con mi carota de victoria le dije sonriendo —mamá, ya vez, ni varón ni hembra—. Pero su respuesta fue —mira mocoso, tú no me vas a venir a decir en qué creer, yo soy católica apostólica y romana y soy mariana—, luego dijo con voz suave —la virgen de Guadalupe es nuestra señora e intercesora, ella es la reina del cielo, así que ya no quiero escucharte más, ya cállate— me repitió. Un fuego comenzó arder desde mis pies hasta mi cabeza, era como un chorro de lumbre que tenía que encontrar una salida. En mi mente repetía lentamente —honraras a tu padre y a tu madre— lo repetí como cinco veces en mi mente, me contuve, respiré muy muy hondo y le refuté —mamá, ¿escuchaste lo que te acabo de leer?— No me contestó, y como todo recién convertido ataque otra vez —mamá, escúchame por favor— respondió —vete de mi casa—. Hice como si no escuchara y le seguí explicando —mira mamá, Jesús es el único que intercede por nosotros— le leí Romanos 8:34¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
Le dije, con un tono de poeta —mamá, en el cielo sólo hay un Rey y ese es ¡Jesús! Él es el camino la verdad y la vida, nadie va al Padre si no es por Él. Continué —mira qué dice la palabra de Él— Hebreos 7:25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. —Jesús a través de su sacrificio intercede siempre por los que creen en Él, pero hay que creer en verdad para que así sea mamá, tienes que arrepentirte genuinamente de tus pecados, entonces Él es fiel para perdonar a todo el que se arrepiente genuinamente, vienes a hacer limpia de pecado, transformada, redimida, comenzarás a dar frutos dignos de arrepentimiento, tu vida es transformada— En eso estaba cuando me dijo —¿otra vez? ¡ya por favor no sigas! ¡ya cállate! no quiero escucharte, yo sé en qué creo, yo también creo en Jesús. Contesté lleno de pasión dando un golpe con la mano abierta en la mesa —¡no crees! si creyeras no idolatrarías a la virgen de Guadalupe— Me respondió de inmediato —no la idolatramos, nosotros la veneramos — Repliqué —mamá, por favor, ustedes la idolatran, le ponen velas, flores, le piden, dices que es tu intercesora, le rezan el rosario… eso no es venerar, eso es idolatría pura y en su máxima expresión, abre los ojos por favor, esto es de vida o muerte, todos los idolatras van a ir al infierno mamá—. Ella contestó —Que te calles, aquí el que se va a ir al infierno eres tú por hablar así de la madre de Jesús—, respondí —pero mamá, entiende que Jesús es el único que nos lleva la Padre—, replicó —sí pero María nos lleva a Jesús. De nuevo yo —mamá ¿dónde dice eso? por favor eso es un invento de los católicos, el único que nos puede llevar a Jesucristo es Dios Padre, y le leí Juan 6:44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. Juan 6:45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí. Juan 6:65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.
Mamá, le dije —hoy el Dios Padre te está llamando para que vayas a Cristo, en este momento sé que el Espíritu Santo te está convenciendo de pecado, de justicia y de juicio (Juan 16:8), arrepiéntete genuinamente y cree en el evangelio y serás salva mamá―. Me miro y dijo con un enojo contenido —ya te dije que soy católica y los católicos creemos en la virgen, no se quien te anda metiendo cosas a la cabeza pero escúchame, yo ya soy salva, fui bautizada cuando nací, hice mi primera comunión, me confirmé…— y me dijo un lista de cosas, sacramentos y demás. Mi ánimo decayó, esto no tenía sentido, estaba peleando contra algo que yo no podía vencer, la ignorancia voluntaria. Ya casi sin fuerza le dije —pues si no te arrepientes mamá y crees en el evangelio verdadero, te vas a ir tú con todos tus sacramentos y bautizo al infierno, pues la palabra es muy clara en que no es por tus obras ni ritos religiosos que podemos tener la salvación, y le leí Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.
Me paré de la mesa y salí de la casa; pase unos momentos de enojo, tristeza, y un sin fin de sentimientos encontrados. Me pregunté ¿serán así todos lo católicos?
Al pasar los días seguí estudiando la palabra. Comenzó en mí un hambre de leer y estudiar completa la palabra, aunque muchas cosas no entendía, seguí leyendo y documentándome. Siempre que veía a mis papás era un pelear sobre lo mismo, si ellos eran tan tercos con la mentira, yo sería más terco con la verdad. Me di cuenta que con cada católico que llegaba era la misma cantaleta, nadie veía lo que yo veía, era el loco que se fue a una secta rara que solo hablan de Jesús; bueno eso era lo que decían, el hechizo de la idolatría los tiene agarrados hasta los huesos, tienen ojos pero no ven y oídos pero no escuchan, totalmente tapados, comprendí que los católicos creen que la virgen de Guadalupe es verdaderamente la virgen María, pero están en un error, esas apariciones son Satanás en persona, disfrazado de ángel de luz. Bien dice la palabra de Dios e incluso las católicas, 2 Corintios 11:14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. La misma Biblia nos advierte Gálatas 1:8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema = maldito.
Observen como el Apóstol Pablo dice: Mas si aun nosotros, ¿quienes? ¡Los apóstoles! o un ángel del cielo ¿quien? ¡cualquier aparición! como la de la supuesta virgen, les predica un evangelio diferente… ¿Diferente a cuál?
QUE JESUCRISTO MURIO POR NUESTROS PECADOS, QUE RESUCITO AL TERCER DIA PARA DARNOS VIDA ETERNA, QUE SOLO EL QUE SE ARREPIENTE DE CORAZON Y CREE EN JESUCRISTO Y SOLO EN ÉL, TIENE VIDA ETERNA.
Las personas que verdaderamente creen en esto se dan cuenta que no necesitan nada que sea creación de Dios para ninguna intercesión, pues nuestro creador y salvador es más que suficiente y estamos sobrados.
Continuará…
Publicado por Pastor Damián Ayala.
IDOLATRíA
Publicado: 15 septiembre, 2010 Archivado en: Idolatría 1 comentario »IDOLATRíA
Adoración tributada a dioses distintos de Jehová. En el Nuevo Testamento se aplica también a la excesiva valoración de cualquier criatura, de modo que esta toma el lugar del Creador.
La idolatría no consiste únicamente en postrarse ante una imagen, sino también en adorar con imágenes o sin ellas a dioses que no son el Señor de Israel. El mal no está tanto en que el dios sea material como en el hecho de que es parcial. El Dios de Israel es Creador de todo cuanto existe y Rey supremo, mientras los ídolos son dioses (si es que merecen el nombre, • dios) solo de algún aspecto o porción de la realidad. Naturalmente, todo dios material que resida en una • Imagen es también parcial, y por tanto distinto del Dios de Israel. Pero es posible tener también dioses inmateriales e invisibles que no dejan por ello de ser tan ídolos como cualquier imagen.
Todos los pueblos con los que el antiguo Israel se relacionó practicaban la idolatría en los sentidos mencionados. En el antiguo Egipto se acostumbraba representar a los dioses en forma de animales (toro, halcón, etc.) o con forma humana y algunas características animales (hombre con cabeza de chacal o de toro). Se acostumbraba también adorar al faraón, quien se suponía que al morir se reunía con los dioses. Por último, algunos animales, tales como los cocodrilos del Nilo, también recibían culto en Egipto. Contra estas idolatrías impotentes se dirigieron las • Plagas que Jehová envió antes del éxodo. En Mesopotamia, los ídolos con forma de animales eran más escasos; preferían imágenes con forma humana, hechas de madera y cubiertas de oro (Dn 2.31¯45). En Persia había una multitud de dioses, cada uno con su propia imagen. Pero con el tiempo la religión persa se fue concentrando en el dios Ahura-mazda, al que se presentaba como un hombre con alas de ave.
Cuando los israelitas conquistaron Canaán, encontraron pueblos idólatras, a los que no exterminaron completamente (Jue 1.19s,27¯33; 2.11¯17). Como la religión de Canaán giraba alrededor de • Baal,(Nombre usado en el Antiguo Testamento principalmente para referirse al dios de la fertilidad de los • Cananeos,) durante el resto de su historia tuvo que enfrentarse repetidamente al baalismo y otros cultos semejantes (• Asterot; Bel; Dagón; Moloc; Nisroc; Nebo; Quemos; Terafín, etc.). Por tanto, todo el libro de Jueces (por ejemplo, 2.12; 3.7) trata de cómo, cada vez que los israelitas se apartaban de su Dios para seguir tras los baales, Él los entregaba en manos de sus enemigos. Asimismo otros libros históricos (por ejemplo, Nm 25.3; 1 R 14.22ss; 2 R 21.2ss) y proféticos (por ejemplo, Jer 2.23ss; Os 2.8¯13) destacan esta lucha. Como es un Dios celoso, Jehová prohíbe la idolatría con todo rigor ( Éxodo 34:14
Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.) (Éx 20.3¯6; Dt 5.7¯10), como una especie de • Adulterio (Jer 2.33; Os 2.4ss). Aun así, algunas prácticas religiosas de los pueblos vecinos lograron introducirse en el culto de Israel (por ejemplo, la • Prostitución sagrada, Am 2.7s), y los profetas se vieron obligados a ridiculizar a los «dioses de • Mentira» «cortados en el bosque» (Is 2.8, 20s; Jer 10.3; Ez 6.3¯7; Hab 2.18, etc.).
Al surgir el cristianismo, sus seguidores tomaron de Israel este fervor contra la idolatría (Hch 7.41; 15.20; Ro 2.22). Los ídolos no son en realidad dioses (Gl 4.8), sino inventos humanos (Ro 1.23), de manera que el culto a ellos se dirige en efecto a los • Demonios (1 Co 8.4s; 10.19). Pero esto, a su vez, planteó otros problemas para los cristianos que vivían en un mundo en el que la idolatría era parte fundamental de la vida pública y social. Por ejemplo, fue necesario decidir si los cristianos debían o no participar de actos sociales que tenían a la vez cierto cariz idolátrico Otro problema fue el culto al emperador, que era un modo que tenían sus súbditos para expresarle lealtad. Cuando alguien quería expresar su rebeldía contra el emperador, dejaba de adorarle y quemaba incienso en honor de algún otro pretendiente al trono. Los cristianos se negaban a llamar «señor» al emperador, y por ello los gobernantes los tenían como gente sediciosa y digna de muerte.
Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible… Romanos 1:21-23
Publicado por Pastor Damián Ayala.

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