LA DOCTRINAS DEL LIBERALISMO

Doctrinas Del Liberalismo

Por: Luisa Jeter De Walker

Debido a que hay gran diversidad de creencias entre los grupos liberales y diferentes grados de incredulidad, aquí sólo se tratarán los puntos sobresalientes.

La Biblia

-> El liberalismo niega la inspiración verbal plena de la Biblia. Cree que Dios inspiró muchas de las ideas contenidas en ella, pero no las palabras precisas. Dice que la Biblia contiene la Palabra de Dios, pero no es la Palabra de Dios.

Los evangélicos creemos que el Espíritu Santo inspiró a los escritores de la Biblia de tal manera que el resultado es la Palabra infalible de Dios. Creemos que toda la Bibla fue inspirada, no sólo en cuanto a sus ideas, sino en la misma selección de las palabras en los idiomas originales.

1. La Biblia afirma su inspiración verbal (2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:21). David escribió: “El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, su palabra ha estado en mi lengua” (2 Samuel 23:1–3). Los profetas presentaban su mensaje como “Palabra de Jehová que vino”.

2. Los escritores del Nuevo Testamento creían en la inspiración plena de las Escrituras. Citaban textos del Antiguo Testamento con la frase: “El Señor dice”, aun cuando eran palabras de un escritor humano, y usaban en las mismas circunstancias la frase: “Las Escrituras dicen”, con lo que hacían ver que para ellos todas las Escrituras eran Palabra de Dios. Compárense Mateo 19:4, 5 con Génesis 2:24; Hebreos 3:7 con Salmo 95:7; Hechos 4:24, 25 con Salmo 2:1; Gálatas 3:8 con Génesis 12:1–3.

3. Jesucristo habló de la inspiración divina del Antiguo Testamento, al que declaró infalible. Citando un texto de los Salmos, dijo que no puede quebrantarse la Escritura (Juan 10:34, 35). Con respecto a la ley y los profetas, enseñaba que todo tendría que cumplirse hasta su más mínimo detalle (Mateo 5:17, 18; Lucas 21:22; 24:44–46). Así declaraba la inspiración plena del Antiguo Testamento, que se dividía en aquellos tiempos en tres partes: la Ley, los Profetas y los Salmos.

Como el liberalismo reconoce a Jesús como uno de los maestros más destacados que hayan vivido jamás, ¿por qué se niega a aceptar sus enseñanzas con respecto al fundamento mismo de su doctrina? La resurrección de Cristo ha probado que es el Hijo de Dios y, por lo tanto, todo lo que dijo es cierto.

4. Con respecto a la inspiración del Nuevo Testamento, Cristo afirmó que las enseñanzas suyas eran las palabras de su Padre (Juan 14:10; 17:14). Les prometió a sus discípulos que el Espíritu Santo les traería a la memoria todas las cosas que Él les había hablado (Juan 16:12–15). El cumplimiento de esta promesa dio como resultado el texto infalible de los Evangelios.

5. Los escritores del Nuevo Testamento estaban conscientes de la inspiración del Espíritu Santo cuando escribían su mensaje (1 Corintios 2:12, 13; 2 Pedro 1:19–21). Pedro se refiere a las epístolas de Pablo como Escrituras, clasificándolas así como parte de la Palabra de Dios (2 Pedro 3:15, 16).

6. Aquí están algunas de las evidencias de que la Biblia es divinamente inspirada:

a. Su admirable unidad de tema y falta de contradicciones a pesar de haber sido escrita por unos cuarenta hombres distintos, en un período que abarca mil seiscientos años.

b. Su superioridad a todo lo demás producido por la raza humana en cuanto a moralidad, literatura y leyes.

c. El cumplimiento de sus profecías y de sus promesas.

d. Su indestructibilidad.

e. Su universalidad. Puede satisfacer el corazón humano en toda época, lugar y condición de vida.

f. Su referencia a verdades científicas desconocidas para los escritores.

g. Confirmación de la veracidad de sus partes históricas.

h. Su poder transformador en los que creen sus palabras.

-> Los liberales afirman que la ciencia y la Biblia se contradicen y, por consiguiente, la Biblia está equivocada. No creen en los milagros porque, según ellos, “violan las leyes naturales”. Por ese motivo rechazan todo lo milagroso que aparece en la Biblia.

En la actualidad, millones de personas pueden dar testimonio de milagros en respuesta a la oración: ciegos que llegan a ver, sordos que llegan a oír, huesos quebrados que se han soldado instantáneamente, enfermos desahuciados que se han levantado sanos. Tales milagros relatados en la Biblia se ven en nuestros tiempos también y se han hecho constar en reconocimiento médico.

El conflicto entre la Biblia y la ciencia es sólo aparente y no real. Hay conflicto entre las teorías mal fundadas y la Biblia, como también lo hay entre los pasajes bíblicos mal interpretados y la ciencia. Dios ha escrito dos libros para que la humanidad los lea: La Naturaleza y la Biblia. Él es el autor de ambos y los dos concuerdan perfectamente.

Las teorías de la ciencia necesitan ser revisadas frecuentemente con el paso de los años. De las que se hallaban en boga hace cien años, muchas han tenido que ser abandonadas a la luz de nuevos descubrimientos. “Ahora conocemos en parte.” No pueden explicarse mediante leyes naturales muchas cosas del ámbito espiritual.

Hay que recordar que las “leyes naturales” son una descripción de cómo suceden las cosas en la naturaleza. Son el orden natural de los sucesos. Pero no son leyes en el sentido de que obliguen a Dios a limitar su actuación a lo que esté de acuerdo con ellas. Él es quien ha establecido ese orden natural de las cosas, y lo puede variar cuando le plazca. Cuando lo hace en beneficio de una de sus criaturas, lo llamamos milagro. El negarse a creer en los milagros porque “violan las leyes” naturales revela sencillamente ignorancia con respecto al carácter mismo de esas leyes.

Aunque algunos científicos incrédulos se han negado a tomar en cuenta toda evidencia y persisten en rechazar lo sobrenatural, con lo que desacreditan a la Biblia, otros científicos han afirmado que no hay conflicto real entre los hechos comprobados por la ciencia y la Biblia.

La investigación científica en el siglo veinte confirma la veracidad histórica de la Biblia y la corrección de sus conceptos científicos. Esta confirmación viene de los descubrimientos en la arqueología, la filología, la astronomía y la antropología.

Las ideas sobre la antigüedad del mundo se han revisado a la luz de los descubrimientos geológicos. Hay que recordar que la cronología que sitúa la creación alrededor del año 4004 a.C. es un cálculo realizado por Ussher y no forma parte del texto bíblico. La geología y los fósiles indican que el mundo es mucho más antiguo. Hay varias interpretaciones bíblicas al respecto. Una es que el vocablo “día” en Génesis se refiere a un período indeterminado de tiempo. Otra es de la creación preadámica en Génesis 1:1 y su destrucción antes de Génesis 1:2, en el momento de la caída de Satanás. Esta ha tenido una aceptación amplia entre los cristianos. Lo cierto es que cuando se sepan todos los datos que hoy desconocemos, no habrá conflicto entre la ciencia y el primer capítulo del Génesis.

Dios

-> El liberalismo niega la Trinidad. El concepto que tienen de Dios varía desde considerarlo un vago principio del bien que opera en el universo, hasta un padre amoroso que nunca sería capaz de condenar al hombre a los tormentos eternos.

Para los pasajes de las Escrituras que hablan sobre la deidad de Cristo y del Espíritu Santo, véanse los capítulos sobre el judaísmo y los testigos de Jehová.

2 Pedro 3:9 habla de la paciencia de Dios en procurar que los hombres se arrepientan, pero Juan 12:48 dice que caerá juicio sobre los que rechazan su invitación. Dios es un Dios de amor, pero también lo es de justicia. El Juez del universo tiene que hacer lo que es justo y recto (Salmo 96:13; Génesis 18:25; Salmo 94:1, 2; Apocalipsis 20:11–15).

Jesucristo

-> Los liberales no creen en el nacimiento virginal de Jesús. Atribuyen esta idea a la influencia de las religiones paganas y a leyendas surgidas después de su muerte.

En cambio, nosotros creemos que las religiones paganas retienen desde tiempos primitivos rasgos de la promesa dada a nuestros primeros padres que la simiente de la mujer heriría a la serpiente en la cabeza (Génesis 3:15). La Biblia enseña, tanto en las profecías como en su cumplimiento histórico, que Jesucristo nació de una virgen (Génesis 3:15; Isaías 7:14). Habría de nacer un niño que sería Dios mismo encarnado (Isaías 9:6; Mateo 1:18–23; Lucas 1:26–35, 38).

En Lucas 1:1–4 vemos que este evangelio no es el simple relato de unas cuantas leyendas, sino el resultado de una investigación metódica y cuidadosa por parte del médico cristiano llamado Lucas. Dios lo inspiró, pero Lucas ponía interés especial en los detalles de las enfermedades que Cristo sanaba, y de los milagros necesarios para el nacimiento de Juan el Bautista y del Señor Jesús. Reúne los datos y presenta las evidencias (véase Colosenses 4:14).

La frecuencia con que Lucas cita lo que María dijo, hizo y pensó en diferentes ocasiones, hace creer a muchos que al “investigar con diligencia todas las cosas”, fue directamente a la madre del Señor para tener su relato personal de los sucesos.

-> El liberalismo dice: “El nacimiento virginal y la resurrección literal de Jesús no son partes esenciales de la fe cristiana.”

El nacimiento virginal es la base histórica para la doctrina de la encarnación. A su vez, la encarnación es la base para la doctrina de la expiación del pecado. Si Cristo no era más que un hombre, su muerte no podía expiar los pecados de la humanidad. Si Él no resucitó, tampoco hay esperanza de resurrección para nosotros (1 Corintios 15:13–22, 3–8).

Los libros de evidencias cristianas citan muchas pruebas de la resurrección. Se destacan el cambio total de actitud de los discípulos antes temerosos, las declaraciones de los testigos oculares, la conversión de Saulo y la forma en que los apóstoles estaban dispuestos a morir en defensa de esta verdad.

El hombre

-> El liberalismo enseña que el hombre es producto de la evolución. Cree que todas las formas de vida se han desarrollado paulatinamente a través de millones de años, a partir de un pequeño germen de protoplasma original. Las células originales se multiplicaron y se convirtieron en formas primitivas de vida. Con el paso de los milenios, estas formas se transformaban en otras más complejas: gusanos, peces, animales terrestres … y por fin, como cumbre del proceso evolutivo, el hombre. Los antepasados inmediatos del hombre, según la evolución, habrían sido unos animales similares a los chimpancés, de los cuales han descendido tanto los monos como los hombres.

Uno de los principios fundamentales del método científico es aceptar como verdad la teoría que explique satisfactoriamente el mayor número de fenómenos observables en cada caso. La teoría de la evolución y el relato bíblico presentan dos versiones contradictorias sobre el origen del mundo y del hombre. ¿Cuál de las dos explica más satisfactoriamente los fenómenos observables al respecto? Según el método científico, la que lo hiciera sería la que debía ser aceptada como verdad.

1. La Biblia presenta una causa primera en el origen del hombre; la teoría de la evolución no lo hace. Dado el caso de que toda vida se haya desarrollado de un poco de protoplasma, ¿de dónde vino ese protoplasma? ¿Quién lo hizo? ¿Quién estableció los principios para el desarrollo ordenado de las especies? El relato bíblico es más científico que la teoría de la evolución, porque explica el principio de la vida: “En el principio Dios creó los cielos y la tierra” (Génesis 1:1).

2. La Biblia explica mejor que la evolución el fenómeno observable del orden y la estructura evidentes en todo el universo. La evolución lo atribuye todo a la casualidad, pero esto no explica satisfactoriamente las leyes de la naturaleza. La Biblia es más científica que la evolución cuando nos explica que un ser supremo de suma inteligencia y sabiduría estructuró las leyes de la naturaleza en la misma creación.

Alguien dice de la imposibilidad de que la disposición ordenada e infinitamente compleja del universo sea resultado de la casualidad: “Tome una caja de tipos de imprenta, revuelva las letras bien y sígalas sacudiendo hasta que se coloquen solas en el orden correcto para imprimir un hermoso soneto o un discurso elocuente. Esto será mucho más fácil de realizar que el desarrollo de todo un universo por obra de la casualidad.”

3. La Biblia explica mejor que la evolución las diferencias entre las especies. La Biblia dice que Dios creó todo ser viviente según su género y según su especie. La evolución se basa en la similaridad entre distintas especies para decir que una ha venido de la otra, o que tuvieron un origen común en otra especie prehistórica. Señalan los fósiles de los animales prehistóricos para respaldar sus argumentos.

Si es cierta la teoría de la evolución, ¿por qué no se hallan entre los fósiles especies que estén en el proceso mismo de mutación? Estos son los eslabones perdidos, no sólo entre el hombre y algún animal como el chimpancé, sino también entre las distintas especies animales.

Además, si la evolución es continua, debe haber actualmente abundancia de eslabones en todas las etapas de desarrollo posibles; sin embargo, no hay ninguno. ¿Y por qué hay aún formas primitivas de vida, como los gusanos? ¿Por qué no han evolucionado a través de tantos millones de años?

Hay demasiados fenómenos observables en la naturaleza que la evolución no puede explicar, por lo que no puede ser una teoría satisfactoria sobre el origen del mundo y del hombre.

4. La Biblia explica la naturaleza del hombre mejor que la evolución. Dice que el hombre fue creado a imagen de Dios, pero después se rebeló contra su Creador. Esa rebelión ha motivado su degeneración moral, espiritual y física. La evolución enseña que el hombre es el resultado de un progreso continuo; es básicamente bueno y sólo necesita que se le enseñe el camino para librarse de la crueldad y la barbarie de su origen salvaje.

La evolución no puede explicar el terrorismo, la brutalidad y la violencia evidentes en el siglo veinte aun entre personas que han gozado de una educación universitaria. Tampoco explica la malevolencia en personas cuyos antepasados han sido buenos y amables. La guerra más terrible que el mundo ha conocido, tuvo lugar entre las naciones más avanzadas en el campo científico. ¿Por qué este regreso a la selva?

La Biblia y la evolución se contradicen rotundamente. Aceptamos la Biblia y rechazamos la teoría de la evolución: 1) porque creemos que la Biblia es la Palabra infalible de Dios, y 2) porque la explicación bíblica es más completa y más científica que la que puede dar la evolución. Esta teoría va pasando de boga pero la verdad permanece. “En el principio Dios creó los cielos y la tierra … y creó Dios al hombre a su imagen.”

La salvación

-> El resultado natural de la teoría de la evolución es el concepto de que el hombre se salva a sí mismo mediante su progreso moral y espiritual. En todos los seres humanos hay una chispa de divinidad; hay que desarrollarla. Jesucristo es un ejemplo del desarrollo de esa chispa; debemos imitarlo.

-> Los liberales hablan mucho de la paternidad de Dios y de la hermandad entre los hombres, y enseñan que toda la humanidad se salvará. (Pero los neoortodoxos creen en la regeneración.)

Cristo les dijo a ciertos hipócritas que ellos eran de su padre el diablo (Juan 8:44). Enseñó que para librarse de la naturaleza depravada y llegar a ser hijos de Dios había que tener una conversión radical, un renacimiento espiritual (Juan 3:3; 2 Corintios 5:17).

-> El liberalismo dice que la doctrina de la salvación por la muerte expiatoria de un salvador es sencillamente una creencia de las religiones paganas que Pablo adoptó de ellas y aplicó a la muerte de Jesús. No creen en su muerte vicaria. Dicen que la expiación es doctrina de “una religión de matadero”.

La Biblia, de principio a fin, hace ver que la salvación es vicaria, es decir, se obtiene gracias a que otro murió en nuestro lugar. Cristo es el Cordero de Dios sacrificado por nosotros (Juan 1:29). Somos redimidos por su preciosa sangre (1 Pedro 1:18–20). ¡Qué terrible será la suerte de los que tengan por inmunda la sangre del pacto (Hebreos 10:28–31)! “Sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados” (Hebreos 9:22). Isaías 53 profetiza que Dios cargaría en Cristo la culpa por nuestros pecados.

La existencia de los sacrificios de sangre en otras religiones sólo confirma el relato bíblico de que toda la raza humana en un tiempo recibió la revelación de la verdad. Aunque se han alejado mucho de la verdad en sus religiones degeneradas, los paganos retienen aún algunos rasgos de la revelación.

La vida futura

-> Algunos liberales creen en la resurrección. Otros creen en la inmortalidad del alma, pero no en la resurrección del cuerpo. Algunos son universalistas, y creen que al final todos se salvarán, hasta el mismo diablo si es que existe. Otros creen que los malos serán aniquilados y los buenos vivirán eternamente.

La Biblia enseña la resurrección corporal de los justos y los injustos (Daniel 12:2, 3, 13; 1 Corintios 15:20–26, 35–55; Apocalipsis 20:4–6, 12–15; 21:8). El estado del hombre después de la muerte depende de que acepte o no la salvación en esta vida (Marcos 9:47, 48; Mateo 18:8; 25:46; 2 Tesalonicenses 1:6–10).


Más objeciones sobre la Biblia

Más objeciones sobre la Biblia

NOTA: Extracto del artículo titulado con el mismo nombre, el cual puede ver completamente en el Blog Amigo del Pastor Daniel,

Objeción número 2: El Canon de la Biblia fue formado arbitrariamente por la Iglesia, y muchos otros libros fueron dejados de lado.

Es un error pensar que el Canon fue establecido por la Iglesia. No, el Canon fue establecido por Dios, la Iglesia luego lo discierne.

¿Qué método se usó? ¿Cuál fue el examen de canonicidad para incluir un libro?

1)    El libro es autoritativo – Tiene la marca indeleble de “Así dice el Señor”

2)    Fue escrito por un hombre de Dios

3)    Posee el poder transformador de Dios para las vidas

4)    Fue recibido, coleccionado, leído y usado por los cristianos de los primeros siglos

5)    Su autenticidad es corroborada por los Padres de la Iglesia (NT), y por los judíos (AT)

6)    La regla de oro para no canonizar un libro era: “Si existen dudas, se descarta”

Pero la mejor prueba de canonicidad sigue siendo la estampa de aprobación de Jesucristo. Cristo corroboró el canon del Antiguo Testamento, aunque éste ya estaba establecido antes de su nacimiento. Si leemos Lucas 24:44 veremos que Jesús dijo que la figura central de las escrituras judías era él, y dice cuáles eran los libros con la autoridad de Dios. Lo mismo hace en Lucas 11:51, donde abarca desde el primer mártir, Abel, hasta el último, Zacarías (ver también Mateo 23:35). El punto que debe notarse es que los fariseos no disputaron para nada con Jesús acerca de la inspiración y formación del Canon del AT.

En cuanto al Nuevo Testamento:

A los efectos de centrarnos en el tema, es esencial tener una noción sólida de lo que es el Canon. La Palabra griega significa “vara de medir”. Hablando metafóricamente, estos libros fueron “medidos” y por lo tanto reconocidos como la Palabra de Dios. Hoy en día, cuando hablamos del Canon de la Escritura, los cristianos nos referimos a todos los libros que colectivamente constituyen la Palabra de Dios.

Es importante saber que muchos libros escritos durante los tiempos del NT ya eran reconocidos como Palabra de Dios. Es altamente revelador el hecho de que Pablo, en 1 Timoteo 5:18, une en un solo versículo una referencia del AT con otra del NT (Dt. 25:4 y Lc. 10:17).

En el primer siglo no era nada fuera de lo normal que un pasaje del AT fuera llamado “Escritura”, pero que un pasaje de un evangelio fuera llamado “Escritura”, eso nos dice mucho acerca de que Pablo consideraba esos libros del NT con autoridad divina.

Para ser mas específicos, sólo habían pasado tres años entre el Evangelio de Lucas (60 d.C.) y el tiempo en que se escribe 1 Timoteo (63 d.C.)  A pesar de esto, Pablo, un judío (hebreo de hebreos), no tiene ningún empacho en poner al Evangelio de Lucas en el mismo nivel de autoridad que el libro de Deuteronomio.

Sumado a esto, sabemos que Pedro reconoce los escritos de Pablo como inspirados por Dios (2 P. 3:15), y Pablo, dicho sea de paso. escribió prácticamente la mitad del NT.

Esto en breve,  pone fin a los alegatos de que el Canon fue determinado siglos más adelante por la Iglesia. El Canon fue determinado por Dios, la Iglesia más adelante simplemente lo reconoce. Eso debe quedar claro.

Por último, hubo razones de peso para proceder a canonizar el NT, y fueron éstas:

1)    Un hereje, Marción (140 d.C.) había elaborado su propio canon

2)    Las iglesias del este estaban usando libros en sus cultos completamente desalineados con el evangelio

3)    El emperador Diocleciano (303 d.C) había ordenado la destrucción de los libros sagrados

Como dato informativo, agreguemos que Atanasio fue el que compiló la primera lista de libros del NT tal cual la tenemos hoy (367 d.C.). Jerome y Agustín también listaron 27 libros. <>

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Artículo tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel

Publicado por: Héctor Reséndiz



¿Es correcto llamar a María “Madre de Dios”?

¿Es correcto llamar a María “Madre de Dios”?

No , no es correcto. En el Concilio de Calcedonia en 451 d.C., la Iglesia oficialmente instituyó el título de “Madre de Dios” (griego = Teotokos) para María. Corresponde señalar que el intento del concilio no fue exaltar a María al nivel de divinidad.

Circulaba en aquel entonces una herejía atribuída a Nestorio, obispo de Constantinopla, que enseñaba que el hombre Jesús y el Verbo eran dos personas diferentes y separadas.

Los ortodoxos rechazaron esta Cristología, entendiendo que las Escrituras enseñaban (aunque no en términos técnicos) que Jesucristo en realidad poseía dos naturalezas, pero ambas concurrían en una sola persona.

Een sus predicaciones, Nestorio usaba siempre el título de “Madre de Cristo” para María. Sospechando que detrás del título había una implicación teológica, los ortodoxos insistían que María era la madre de Dios, implicando que el ser nacido de María era la segunda persona de la Deidad, y al mismo tiempo era completamente humano.

De este modo se le dio a María oficialmente el título de “Madre de Dios”. La intención original de la Iglesia fue combatir una herejía. Lamentablemente se abrió así la puerta para que grupos devotos de María, ya existentes en esa época, se infiltraran en la corriente principal de la Iglesia.

¿Qué tan bíblico es el título “Madre de Dios’?

Si bien el concilio de Calcedonia estuvo acertado en su Cristología, como veremos a continuación, el título para María fue incorrecto. La experiencia histórica nos revela una vez más que los concilios no son infalibles en sus resoluciones.

Sin lugar a dudas, el ser que María dio a luz es la segunda persona de la Trinidad, Jesús . En ese sentido podemos decir que el ser que nació de ella es Dios. Sin embargo, aplicar a María el título de “madre de Dios” indiscriminadamente es no sólo irresponsable sino también engañoso. La persona que es teológicamente ignorante puede llegar a creer que el Dios eterno tiene una madre, cuando en realidad el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que crearon todas las cosas y que siempre han existido, no proceden de madre alguna.

Podemos decir que el Hijo, el cual en un punto de la historia se unió a una naturaleza humana en el vientre de la virgen, mira a María como madre sólo con respecto a su humanidad, no a su Deidad.

María no fue la fuente de existencia de Jesús, sino sólo el organismo que actuó como vehículo para la encarnación del sempiterno Hijo de Dios. Como sabemos, el Hijo existió antes que su madre, y en realidad, ella le debe la existencia a él (Jn. 1:1-2).

Como cristianos deberíamos de seguir el ejemplo de los apóstoles, los cuales la llamaron la “madre de Jesús” (Jn. 2:11). De esta forma evitaríamos confusiones a muchos que ya están bastante confundidos.

Los eruditos católicos dicen que María supera a todas las personas creadas, incluyendo los ángeles, porque está relacionada por sangre al Hijo de Dios en su naturaleza humana. ¿Es bíblica la exaltación de María a causa de su relación física con Cristo? Bueno, si bien ella fue y es “bendita entre las mujeres” (Lc.1:42), Jesús mismo dio testimonio de que la relación física con su madre era de menor importancia que la espiritual ( Mt. 12:46-50; Lc. 2:48-50; 11:27-28). .

En verdad, Jesús siempre le restó importancia a su lazo sanguíneo con María. Hasta llegó a llamarle “mujer” (Jn. 2:4; 19:26), y ésta no era la costumbre de un hijo judío, como lo admite el eminente mariólogo Michael O’Carroll (Theotokos, Una Enciclopedia Teológica de la Virgen María). Ni Pablo ni los otros apóstoles tratan de contrarrestar esta impresión en sus epístolas.

Vemos entonces que la tendencia de exaltar a María por su relación de sangre con Cristo carece de apoyo bíblico, y que usar desprejuiciadamente el título “madre de Dios” para María muestra una carencia de discernimiento y de respeto por la persona de Cristo Jesús. <>

Pablo Santomauro

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Articulo tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel


“¿Qué es la Segunda Venida de Jesucristo?”

“¿Qué es la Segunda Venida de Jesucristo?”

Por:GotQuestions.org

La Segunda Venida de Jesucristo es la esperanza de los creyentes de que Dios está en control de todas las cosas, y que es fiel a las promesas y profecías de Su Palabra. En Su primera venida, Jesucristo vino a la tierra como un bebé nacido en un pesebre de Belén, tal como fue profetizado. Jesús cumplió muchas de las profecías del Mesías durante Su nacimiento, vida, ministerio, muerte, y resurrección. Sin embargo, hay algunas profecías respecto al Mesías, que Jesús aún no ha cumplido. La Segunda Venida de Jesucristo será el retorno de Cristo para cumplir las profecías restantes. En Su primera venida, Jesús fue el siervo sufriente. En Su Segunda Venida, Jesús será el Rey conquistador. En su primera venida, Jesús llegó bajo las más humildes circunstancias. En Su Segunda Venida, Jesús vendrá con los ejércitos celestiales a Su lado.

Los profetas del Antiguo Testamento no hicieron esta distinción entre los dos advenimientos. Esto puede verse en Escrituras tales como Isaías 7:14; 9:6-7; y Zacarías 14:4. Como resultado de la profecías que parecen hablar de dos individuos, muchos estudiosos judíos creyeron que habrían ambas, un Mesías sufriente y un Mesías conquistador. Fallaron en entender que el mismo Mesías cumpliría los dos papeles. Jesús cumplió el papel del siervo sufriente (Isaías capítulo 53) en Su primera venida. Jesús cumplirá el papel del Rey y libertador de Israel en Su Segunda Venida. Zacarías 12:10 y Apocalipsis 1:7 describen la Segunda Venida, mirando hacia atrás a Jesús siendo traspasado. Israel, y el mundo entero, lamentarán por no haber aceptado al Mesías la primera vez que Él vino.

Después de que Jesús ascendió al cielo, los ángeles declararon a los apóstoles, “Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” (Hechos 1:11). Zacarías 14:4 identifica el lugar de la Segunda Venida como el Monte de los Olivos. Mateo 24:30 declara, “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.” Tito 2:13 describe la Segunda Venida como una “manifestación gloriosa.”

La Segunda Venida es relatada con grandes detalles en Apocalipsis 19:11-16, “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en Su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino Él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y Su nombre es; EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De Su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y Él las regirá con vara de hierro; y Él pisa el lagar del vino del furor de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en Su muslo tiene escrito este nombre; REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.”


Luego de tantas traducciones, adiciones y revisiones, ¿Es confiable la Biblia?

Luego de tantas traducciones, adiciones y revisiones, ¿Es confiable la Biblia?

Por Pablo Santomauro

La pregunta del título parece ser un cliché favorito de los críticos de la Biblia provenientes del sector ateo y muchos enemigos de la fe cristiana. Desde ahí se ha filtrado hacia los niveles de la ignorancia del hombre de la calle, y como éste no tiene la capacidad crítica suficiente para analizar y razonar ante las evidencias por la veracidad de la Biblia, este ataque en forma de pregunta probablemente continuará en las siguientes generaciones.¿Recuerda el lector el Código Da Vinci, del autor Dan Brown? El libro también atacaba la Biblia de la misma manera. Las proposiciones a continuación son puestas en boca de un pretendido historiador, quien se dedica a contestar preguntas y dudas de sus interlocutores, según el Código Da Vinci:

La Biblia no nos llegó impuesta desde el cielo … La Biblia es un producto del hombre … no de Dios. La Biblia no nos cayó de las nubes. Fue el hombre que la creó para dejar constancia histórica de unos tiempos tumultuosos, y ha evolucionado a partir de innumerables traducciones, adiciones y revisiones. La historia no ha contado con una versión definitiva del libro. (CDV. pp. 287-88) [subrayado nuestro]

Es obvio que la primera parte de este párrafo en referencia a que la Biblia no fue inspirada por Dios pertenece al campo de la metafísica y por lo tanto debemos dejar que los teólogos y apologistas del cristianismo la refuten. Numerosos apologistas a través del tiempo han presentado argumentos poderosos e intelectualmente sólidos por la inspiración de la Biblia. Una exposición de éstos no está dentro del alcance de este trabajo. Es la segunda parte del párrafo la que al ser puesta en boca de un historiador real le causaría la degradación de profesor a barrendero en cualquier instituto de educación. Me refiero a “innumerables traducciones, adiciones y revisiones” que supuestamente han distorsionado lo que originalmente los textos decían. Es fácil lanzar al aire una acusación tan general y vaga como ésta, pero es significativo que Brown no hace ninguna mención específica que sustancie los cargos.

¿Innumerables Traducciones?

La acusación de Dan Brown carece de base académica y trasluce su ignorancia. Los problemas de traducción de la Biblia son los mismos problemas de cualquier documento de la antigüedad y en el análisis final no presentan ninguna dificultad. Siempre han habido problemas para transmitir los conceptos encerrados en las palabras de un lenguaje a otro, pero eso no significa que no se pueda comunicar la idea, especialmente cuando se trata de expertos haciendo el trabajo.

Traducir no es fácil, y menos cuando se hace de un lenguaje antiguo a uno moderno, por ejemplo, de hebreo, arameo y griego al español moderno o cualquier otro lenguaje contemporáneo. Un lenguaje es mucho más que sólo palabras, es también la forma en que la gente usa las palabras. Es por ello que existen buenos traductores que conocen cómo todas esas palabras funcionan cuando se acoplan en una secuencia, no sólo en el lenguaje original sino también en el lenguaje al cual se traduce. El traductor también trata con las palabras en contexto, o sea, en relación con las otras palabras en la frase, con el párrafo y con toda la obra o documento.

El debe, además, encontrar la médula y el significado en ciertas frases y cláusulas. Por ejemplo, hay muchas expresiones en hebreo que también son usadas en español. En hebreo se puede hablar del corazón como el asiento de nuestras emociones y sentimientos, al igual que en español. Pero sucede que en ciertos casos, el hebreo puede hablar de otros órganos del cuerpo para expresar el mismo concepto, tal como intestinos, hígado y riñones. El traductor debe convertir el idioma original a lo que las palabras, en contexto, significan. Cuando el profeta Jeremías estaba angustiado por la caída de Jerusalén, el hebreo expresa literalmente que su “hígado se derramó por tierra”. Eso es lo que el texto hebreo dice exactamente, pero no significa que Jeremías sufría de cirrosis. Es por ello que los traductores de la Nueva Versión Internacional transmiten la expresión idiomática como Estoy con el ánimo por los suelos.

El punto es que los traductores de la Biblia, así como de otros documentos de la antigüedad, poseen un extenso conocimiento del vocabulario, las expresiones idiomáticas, la gramática y la puntuación de los diferentes lenguajes. Estas cosas son pre-requisitos para los traductores bíblicos, quienes van mejorando con el paso del tiempo acercándose más y más a la cuasi-perfección. Gracias a muchos descubrimientos arqueológicos, los traductores hoy conocen el significado exacto de ciertas palabras que no se conocían hace 400 años. En vista de todo este progreso junto con los adelantos tecnológicos modernos, resulta ridículo que algunos sugieran que las múltiples traducciones han sido un factor negativo que arroja dudas sobre la fidelidad de la traducción de la Biblia.

(Más sobre la objeción de “innumerables traducciones” en la próxima sección)

¿Innumerables Adiciones?

Cualquier conocedor imparcial admitirá, por ejemplo, que los manuscritos del Mar Muerto prueban la precisión con que han sido transmitidos los documentos bíblicos. Estos rollos descubiertos en Qumran en 1947, son manuscristos 1000 años más antiguos (150 b.C.) que los manuscritos que se poseían en aquel entonces, los cuales databan del 900 d.C.. Lo notable en esto es que cuando comparamos los dos grupos de manuscritos, es claro que ambos son esencialmente lo mismo, con muy pocos cambios. El hecho de que manuscritos separados por un espacio de 1000 años sean esencialmente iguales indica la increíble exactitud con que fue ejecutada la transmisión de los manuscritos del Antiguo Testamento.

Por ejemplo, dos copias del Libro de Isaías fueron descubiertas en Qumran (cueva #1), cerca del Mar Muerto en 1947. Estas copias que eran 1000 años más antiguas que las conocidas previamente, que databan del 960 d.C., resultaron ser palabra por palabra idénticas a nuestra Biblia hebrea estándar en más del 95 % del texto. El 5 % de variación consiste primariamente en deslices obvios de la pluma y variaciones de deletreado. Si bien es cierto que toda traducción de documentos de la antigüedad presenta ciertos problemas al ser vertida del griego y el hebreo antiguo a cualquier lenguaje moderno, de ninguna manera esto constituye un impedimento para lograr una versión definitiva de lo escrito.

En realidad, la transmisión de los antiguos textos, la calidad y el número de copias manuscritas, la ciencia de la crítica textual, y el arte de la traducción aseguran que las Biblias de reputación que tenemos hoy son una rendición muy exacta de lo que se escribió originalmente. Obsérvese que no me estoy refiriendo a la credibilidad de la narración bíblica, me refiero al texto contenido en la Biblia. Esto no tiene nada que ver con religión, sino con el material documentario. Este tópico ha sido tratado tan exhaustivamente por tantos y tan buenos eruditos que la distorsión de Brown, el autor del Código Da Vinci, no tiene excusas. El apologista cristiano Greg Koukl plantea un interesante comentario del cual transcribimos esta extensa porción:

¿Podemos saber si el Nuevo Testamento ha llegado a nosotros libre de errores y distorsiones? Sí, podemos.

El argumento en contra.

El argumento contra la credibilidad de los textos del Nuevo Testamento puede ser expresado en una forma muy simple. ¿Cómo podemos saber que los documentos que nosotros tenemos reflejan exactamente los originales destruidos hace casi dos milenios? La comunicación no es perfecta; la gente comete errores. Los errores se acumulan y aumentan con cada generación sucesiva. Un ejemplo claro de esto es lo que se conoce con el nombre del juego del teléfono. Simplemente pásele un rumor o un mensaje a una persona y transfiéralo de persona a persona, de oído a oído, en un círculo. Luego compare el mensaje final con el original. La transformación radical de la frase original en tan corto tiempo siempre crea la ocasión para reirnos un poco. Esta comparación es suficiente para convencer al escéptico promedio de que los documentos del Nuevo Testamento no son de confiar. Por supuesto, todo el mundo sabe eso, ¿verdad?

Claro, es fácil plantear la crítica. Presentar pruebas de que el argumento es correcto es un poquito más difícil. Debemos aclarar que la objeción es presentada por gente que tiene muy poco entendimiento de los temas reales. En casos como este, el apelar al conocimiento general es como apelar a la ignorancia general. Como otras tantas críticas al cristianismo, esta objeción es esgrimida por gente que no ha recibido información veraz.

Examinando la información, y nada más que la información.

La cuestión de la autenticidad de los documentos no es algo que está dentro de la esfera religiosa, sino dentro de la académica. Puede ser contestada en una forma académica sin relación ninguna con convicciones espirituales mediante una técnica apologética que apela sólo a la evidencia. Reconozcamos que la objeción es convincente a primera vista. Cuando tratamos de conceptualizar el cómo reconstruir un original después de 2000 años de haber sido copiado, traducido y copiado de nuevo, el objetivo parece imposible.

El escepticismo sin embargo, está basado en dos conceptos erróneos sobre la trasmisión de documentos de la antigüedad tales como el Nuevo Testamento. El primer error es que la transmisión es linear, tal como el ejemplo del teléfono – una persona comunicando a una segunda, que a su vez se comunica con una tercera, etc. En un paradigma linear terminamos con un mensaje y muchas generaciones entre el original y el final.

Segundo, el juego del teléfono depende de la transmisión oral, la cual es más vulnerable a la distorsión que algo que es escrito.

Ninguno de estos supuestos aplica a los textos escritos del Nuevo Testamento.

Primero, la transmisión no fue linear, sino geométrica – o sea, una carta originó 5 copias, que a su vez crearon 25, que luego fueron 200 y así sucesivamente.

Segundo, la transmisión fue hecha por escrito, y los manuscritos escritos pueden ser examinados en una forma en que la comunicación oral no puede serlo.

Reconstruyendo la receta de la tía Juliana.

Permítanme ilustrar como se puede hacer este examen. Les ayudará para que entiendan como los eruditos pueden confiadamente reconstruir el texto tomando como punto de partida los manuscritos existentes (extantes) aun cuando haya diferencias entre las mismas copias, y éstas sean mucho menos antiguas que la autógrafa (el original).

Supongan que la tía Juliana tiene un sueño en el cual se le muestra la receta para un elíxir que le permitirá mantenerse siempre joven. Cuando se despierta, ella anota las instrucciones en un papel, y luego va la cocina a prepararse el primer vaso. En unos pocos días la tía Juliana ha sido transformada. Su belleza y juventud han retornado gracias a la fórmula secreta del jarabe de la tía Juliana

Juliana está tan entusiasmada que envía notas escritas a mano con la receta a sus tres amigas del juego de canasta (la tía Juliana todavía no sabe nada de fotocopiadoras o de e-mails). Las amigas a su vez, hacen copias y las envían a diez de sus amigas.

Todo va bien hasta que un día el perro salchicha de la tía, Sócrates, se come la receta original. Juliana entra en estado de pánico y contacta a sus tres amigas, quienes por esas cosas extrañas del destino, también han perdido sus copias. Estas amigas entonces recurren a las otras amigas, en un intento de recuperar las palabras o los ingredientes originales.

Finalmente pueden juntar todas las notas manuscritas que sobrevivieron, 26 en total. Cuando las despliegan sobre la mesa de la cocina inmediatamente notan algunas diferencias. Veintitrés de las copias son exactamente iguales. De las otras tres, una tiene una palabra mal deletreada, otra tiene dos frases invertidas (”mezcle y luego corte en trocitos” en lugar de “corte en trocitos y luego mezcle”), y una de las notas tiene un ingrediente que ninguna de las otras muestra en la lista.

Aquí está la pregunta crucial, ¿ustedes piensan que la tía Juliana puede con exactitud reconstruir su receta original a partir de la evidencia? ¡Por supuesto que puede! La falta de ortografía es un error obvio, y las frases invertidas se destacan fácilmente y pueden ser corregidas. En la tercera, Juliana simplemente tiene que tachar el ingrediente que está demás. El razonamiento es sencillo, es más factible que una persona agregue un ingrediente por error que 25 personas lo omitan accidentalmente. Aun si las variantes fueran más numerosas o más diversas, el original puede ser reconstruido con un alto grado de exactitud si tuviéramos suficientes copias (en el caso del Nuevo Testamento esto no es problema).

Así es, en forma simplificada, como la ciencia de la crítica textual funciona. Los críticos de texto son académicos que reconstruyen un original non-existente partiendo de manuscritos que datan muchas generaciones de distancia de la autógrafa. De acuerdo con el erudito Nuevo Testamentario F.F. Bruce, “Su objetivo es determinar tan exactamente como sea posible, partiendo de la evidencia existente, las palabras originales del documento en cuestión”.

La ciencia de la crítica textual es usada para examinar los documentos de la antigüedad, históricos y literarios. No se trata de un ejercicio teológico basado en esperanzas y adivinación. Es un experimento lingüístico que se rige por una serie de normas pre-establecidas. Este procedimiento permite que el crítico alerta y dedicado pueda determinar el grado de posible corrupción en cualquier documento. [Greg Koukl, Solid Ground, Jan/Feb 2005, Stand to Reason]

Agregar algo más a lo dicho por Greg Kokoul sería redundante.

¿Innumerables Revisiones?

Las revisiones son cosa común en cualquier obra de la antigüedad. A medida que el lenguaje va cambiando o cierta información sale a luz, así como ciertos hechos se van haciendo menos conocidos entre el público, se hace necesario ajustar los textos para que estos sean entendibles para futuros lectores. El castellano que hablaban Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera no es el mismo que se habla hoy. El español ha ido evolucionando y por ende se debieron llevar a cabo las correspondientes revisiones para ajustarse al lenguaje moderno. César Vidal Manzanares, erudito español, señala que la Biblia Reina Valera fue revisada en 1862, 1909 y 1960. En el 1909 se cambiaron 60,000 palabras por sinónimos más comunes. En el 1960 se introdujeron alrededor de 10,000 cambios de vocabulario para poner el lenguaje al día. Por ejemplo en la versión del 1909 la palabra “caridad” significaba amor, pero ahora la misma palabra se aplica a una persona caritativa, que da limosna a los necesitados; por lo tanto, se ha sustituido la palabra “caridad” por la palabra “amor”. En Colosenses 3:5 decía: “Amortiguad, pues, vuestros miembros…” y ahora dice “Haced morir pues lo terrenal en vosotros”. La palabra “amortiguar” no significa hoy lo que significaba hace cien años. Las revisiones, contrario a lo que afirman los críticos de la Biblia, no constituyen ningún obstáculo que impidan que hoy poseamos un versión “definitiva”, al decir de Dan Brown, de la Biblia. Brown habla de revisiones de la Biblia como si éstas hubieran sido cambios totales de contenido, o cambios en ideologías. Estas revisiones tampoco han sido “innumerables”. Brown es básicamente deshonesto, y llego a esta conclusión porque tanta ignorancia en una sola persona, no es posible.

*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el apologista Pablo Santomauro*

*Este artículo fue tomado del blog amigo: El Blog del Pastor Daniel*


“¿Puede un cristiano perder la salvación?”

“¿Puede un cristiano perder la salvación?”

Antes de que esta pregunta sea respondida, debe ser definido el término “cristiano.” Un “cristiano” no es una persona que haya dicho una oración, o pasado al frente, o que haya crecido en una familia cristiana. Mientras que cada una de estas cosas pueden ser parte de la experiencia cristiana, no son éstas las que “hacen” a un cristiano. Un cristiano es una persona que ha recibido por fe a Jesucristo y ha confiado totalmente en Él como su único Salvador (Juan 3:16; Hechos 16:31; Efesios 2:8-9).


Así que, con esta definición en mente, ¿puede un cristiano perder la salvación? Quizá la mejor manera de responder a estar importante y crucial pregunta es examinando lo que la Biblia dice que ocurre en la salvación, y entonces estudiar lo que implicaría perder la salvación. Estos son algunos ejemplos: 

Un cristiano es una nueva criatura. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). Estos versos hablan de una persona que se ha convertido enteramente en una nueva criatura, como resultado de estar “en Cristo.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la nueva creación tendría que ser revertida y cancelada.

Un cristiano es redimido. “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” (1 Pedro 1:18-19). La palabra “redimido” se refiere a una compra que ha sido hecha, a un pecio que ha sido pagado. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que revocar Su compra por la que pagó con la preciosa sangre de Cristo.

Un cristiano es justificado. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1). “Justificar” significa “declarar justo.” Todos los que reciben a Jesucristo como Salvador son “declarados justos” por Dios. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que desdecir lo dicho en Su Palabra y retractarse de lo que Él declaró previamente.

A un cristiano se le promete la vida eterna. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” (Juan 3:16). La vida eterna es una promesa eterna (para siempre) en el Cielo con Dios. Dios promete “cree, y tendrás vida eterna.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la vida eterna tendría que ser retirada. Si a un cristiano se le ha prometido vivir para siempre, ¿cómo entonces puede Dios romper esta promesa, quitándole la vida eterna?

A un cristiano se le garantiza la glorificación. “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” (Romanos 8:30). Como lo aprendemos en Romanos 5:1, la justificación es declarada al momento de la fe. De acuerdo a Romanos 8:30, la glorificación está garantizada para todos aquellos a quienes Dios justifica. La glorificación se refiere a un cristiano recibiendo un perfecto cuerpo resucitado en el Cielo. Si un cristiano pudiera perder la salvación, entonces Romanos 8:30 es un error, porque Dios no puede garantizar la glorificación para todos aquellos a quienes Él predestinó, llamó, y justificó.

Podrían compartirse muchas más ilustraciones de lo que ocurre en la salvación. Sin embargo, aún estas pocas hacen abundantemente claro que un cristiano no puede perder la salvación. La mayor parte, sino todo lo que la Biblia dice que ocurre a una persona cuando recibe a Jesucristo como Salvador, sería invalidado si la salvación pudiera perderse. La salvación no puede ser revertida. Un cristiano no puede ser des-creado como nueva criatura. La redención no puede ser deshecha. La vida eterna no puede perderse y seguirse considerando como eterna. Si un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que retractarse de Su Palabra y cambiar de parecer – dos cosas que la Escritura nos dice que Dios jamás hace.

Las objeciones más frecuentes a la creencia de que un cristiano no puede perder la salvación son; (1) ¿qué hay de aquellos que son cristianos y continuamente viven una vida inmoral? – y – (2) ¿qué pasa con aquellos que son cristianos, pero luego rechazan la fe y niegan a Cristo? El problema con estas dos objeciones es la suposición de que “son cristianos” (1) La Biblia declara que un verdadero cristiano ya no continuará viviendo una vida inmoral (1 Juan 3:6). (2) La Biblia declara que alguien que se separa de la fe, demuestra que realmente nunca fue un cristiano (1 Juan 2:19).

No, un cristiano no puede perder la salvación. Nada puede separar a un cristiano del amor de Dios (Romanos 8:38-39). Nada puede arrebatar a un cristiano de la mano de Dios (Juan 10:28-29). Dios quiere y tiene el poder para garantizar y mantener la salvación que Él nos ha dado. Judas 24-25 dice, “Y Aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros in mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.”

Publicado Por Pastor: Damian Ayala.

 


Los días de Génesis: ¿Fueron de 24 horas o de millones de años?

Preguntas recibidas

Los días de Génesis:

¿Fueron de 24 horas o de millones de años?

Por Pablo Santomauro

La Biblia dice que Dios creó el universo y todas las cosas en seis días. El lenguaje, la secuencia de los hechos, y la evidencia  presentada por los científicos creacionistas modernos, sugiere firmemente que la tierra es joven y que los días de Génesis fueron de 24 horas como los días de hoy.

Estos días tienen cada uno una “tarde” y una “mañana” (Gn. 1:5,8,13,19,23,31), cosas típicas de un día de 24 horas en la Biblia. Además, Exodo 20:11 compara los seis días de la creación con los seis días de una semana literal de 144 horas.

Siempre que un número sigue a la palabra “día” (yom) en el Antiguo Testamento en literatura no profética como es el caso en Génesis 1, significa un período literal de 24 horas. Sumado a esto, cuando la forma plural de yom (yamim) aparece en la literatura no profética, siempre significa días literales. A decir verdad, las 700 veces que el AT usayamim se refiere a días de 24 horas. Por lo tanto, cuando Exodo 20:11 declara que “en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra”, no puede haber dudas de que el texto habla de días literales. [1]

Si el autor de Génesis hubiera querido indicar que los días de la creación fueron largas eras de millones de años, podría haber usado la palabra hebrea dôr, cuya definición  infiere largos períodos. En lugar de ello, el autor usó el término “día”, lo reafirmó con la frase “Y fue la tarde y la mañana”, puso números a continuación y en Exodo 20:11 y 31:17 usó el plural yamim. En otras palabras, usó todos los medios a su disposición para dejar bien en claro que se trataba de días de 24 horas, no largos períodos. Esto anula la teoría que la creación duró billones de años permitiendo de esa forma la evolución. [2]

¡Pero hermano!, dicen algunos proponentes de la evolución teísta, ¿por qué no puede aceptar la noción de largas eras en Génesis 1, si 2 Pedro 3:8 dice que para con  el Señor un día es como mil años, y mil años como un día”. ¿No enseña este pasaje que para Dios, un día puede ser un largo tiempo? Respuesta: No.  El verso no tiene nada que ver con los días de Génesis. En contexto, Pedro habla de los tiempos finales y la Segunda Venida de Cristo y está respondiendo a los que se burlaban de la demora, y les recuerda que Dios no está sujeto a las limitaciones del tiempo, pero NO dice que un día es mil años o mil años es un día en el calendario humano.

La interpretación de que los días de Génesis fueron de 24 horas es absolutamente necesaria debido a las implicaciones teológicas negativas que se desprenden de la teoría “cristiano-científica” que propone los días de millones de años. Cuando tratamos de ajustar la Biblia para que coincida con los postulados teóricos de la ciencia moderna, ciertamente no estamos trayendo todo pensamiento cautivo a la autoridad de la Palabra.

En el final de cada día de Génesis Dios proclama que el proceso creativo es “bueno”, y al término de los seis días declara: “Y vio Dios TODO lo que había hecho, y he aquí que era BUENO en gran manera. Y fue la tarde y la mañana del día sexto”. (Gn. 1:3).

Teorías tales como la “Teoría de la Brecha” o las “Eras Geológicas” implican que la muerte física se hizo presente en el mundo antes de que el pecado apareciera en Génesis capítulo 3. Este es un error teológico fatal. Si la muerte existía antes del pecado de Adán, Dios, al declarar sobre el término del sexto día que TODO era BUENO, también declaró que la muerte física es buena. Esto contradice el resto de la Escritura que enseña que la muerte es “el postrer enemigo que será destruido” (1 Co. 15:26). La redención incluye la eliminación de la muerte, la cual no existirá en los nuevos cielos y la nueva tierra. De esa forma tendremos un mundo perfecto, como en la creación original, restaurado.

No se puede enseñar que hubo muerte antes del pecado y al mismo tiempo ser consistente con la Biblia.

Corresponde señalar que para nosotros este tema no queda abierto para discusión, así que si usted no está de acuerdo, ni se moleste en escribir, no porque no podamos debatirlo, sino porque es nuestro deber no contender en tópicos que no edifican. <>

Pablo Santomauro

Notas:

1)    The  “Days” of Creation, Kyle Butt, M.A.,http://www.apologeticspress.org/articles/1672

2) Ibid.

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Este articulo a sido tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel

 


¿Enseña Mateo 5:17-18 que la Ley aun está vigente?

¿Enseña Mateo 5:17-18 que la Ley aun está vigente?

Por Pablo Santomauro

Ultimamente he recibido varios mensajes expresando desacuerdo con lo que digo en el video titulado ¿Es el Sábado el Día de Reposo Cristiano? [1], donde explico que la observancia del Sábado no es para el día de  hoy porque ya no estamos bajo la Ley del Antiguo Testamento. El tema puede encararse desde muchos ángulos, pero deseo concentrarme en uno de los pasajes más usados por las personas que nos escriben, por todas las sectas sabatistas y por aquellos que de  una forma u otra propugnan la adherencia parcial o total a la Ley:

“No penséis que he venido para abrogar (katalusai) la ley o los profetas; no he venido para abrogar (katalusai), sino para cumplir (plarosai). Porque de cierto os digo que hasta que (eos an) pasen (pareltha) el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que (eos an) todo se haya cumplido (genatai)”. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. (Mt. 5:17-19)

Este es un pasaje que en primera instancia parece refutar la idea de que hoy somos libres de adorar a Dios sin las restricciones legales que nos obliguen a observar el Sábado en forma ritualista y específicamente en el séptimo día de la semana, o cualquier otra ley ceremonial del AT.

El significado de las palabras de Jesús descansa sobre dos palabras clave: ley y cumplir. ¿Significa la “ley” los Diez Mandamientos? “Cumplir”, ¿significa “hacer y seguir haciendo”? ¿Significa “hacer”en el sentido de que se hace una vez – se cumple una vez – y no se necesita repetir?

La ley

Veamos primero el significado que Mateo le da a la “ley” a través de su evangelio. Los siguientes pasajes contienen los usos de la palabra “ley” en el libro de Mateo:

Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. (Mateo 7:12)

En este verso, “ley” se refiere a toda la Toráh (libros de Moisés). Sabemos esto porque está asociada con “los profetas”. Aquí están representadas dos de las tres divisiones del Antiguo Testamento: la ley (torah), los profetas y los escritos.

La triple división del Antiguo Testamento hebreo en el tiempo de Cristo es confirmada por sus propias palabras: “Era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en [1] la ley de Moisés, en [2] los profetas y en [3] los salmos [el primer libro de la tercera división]*” (Lc. 24: 44).

En Mateo 7:12 tenemos una referencia a toda la Escritura, y si bien los Diez Mandamientos están incluidos en la toráh, es obvio que la referencia de Jesucristo no es una lista de mandamientos.

Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan (Mt. 11:13)

En este verso “ley” también es una referencia a toda la torah (el Pentateuco, los cinco libros de Moisés), no a los mandamientos mosaicos ni los Diez Mandamientos. ¿Cómo sabemos? Porque una vez más, “la ley” está asociada con “los profetas”.

O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa? (Mt. 12:5)

La porción de la “ley” mencionada aquí no es los Diez Mandamientos sino Levítico 24:5-9, la que describe los deberes de los sacerdotes.

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mt. 22:36-39)

La primera cita es tomada de Deuteronomio 6:5 y la segunda es de Levítico 19:18. Jesús no citó los Diez Mandamientos en absoluto.

De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas (Mt. 22:40).

Una vez más, la frase “la ley y los profetas” determina que “ley” es una referencia a toda la Toráh. No podemos limitarla a los Diez Mandamientos.

!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello (Mt. 23:23).

Otra vez, el uso de “ley” aquí va más allá de los Diez Mandamientos.

Conclusión: Habiendo visto todos los pasajes de Mateo donde el evangelista hace uso del término “ley” (en adición a Mt. 5:17-18), notamos que Mateo nunca usa “ley” como una referencia específica o restringida a los Diez Mandamientos. Por consiguiente, al no haber razones contextuales de peso que determinen lo contrario, la mención de “ley” por parte de Jesucristo debe interpretarse como una referencia a toda la Toráh, no a los Diez Mandamientos en particular. Es aquí donde comienza a destruirse el argumento sabatista que pretende usar Mateo 5:17-18 para refutar nuestra posición de que somos libres de adorar sin las restricciones legalistas usadas por los Adventistas del Séptimo Día, entre otros.

“Cumplir”

Ahora veamos el uso de “cumplir” en el libro de Mateo. ¿Usa Mateo “cumplir” para señalar un hecho que ocurrió una vez y que no se necesita repetir una o muchas veces? ¿O la idea es “hacer y seguir haciendo”?

Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros (Mt. 1:22-23).

Aquí  “cumpliese” se utiliza en relación al nacimiento de Jesús. Es obvio que el evento  no se volverá a repetir y el significado de “cumpliese” no tiene nada que ver con algo que los cristianos deben hacer.

y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo (Mt. 2:15).

¿Cuántas veces salió Jesús a Egipto? Sólo una. ¿Tenemos los cristianos alguna participación y obligación de continuar haciendo algo aquí? No.

Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron (Mt. 2:17-18).

Esta  profecía fue cumplida una sola vez. La idea de un cumplimiento continuo está ausente del pasaje.

Debido a que los pasajes son numerosos y el espacio es limitado, solamente listaremos el resto de los versos para que el lector pueda conducir su propio estudio: Mateo 2:23; 3:15 (si bien éste indica que es algo que los cristianos debemos hacer, el contexto no tiene nada que ver con los Diez Mandamientos); 4:14-16; 5:33; 8:17; 12:17-21; 13:14-15; 21:4,5; 26:53,54; 26:56; 27:9,10.

En todos estos pasajes no existe ninguna conexión con los Diez Mandamientos ni encontramos la noción de cumplimiento u observación continua por parte de los creyentes. Es lógico concluir que la palabra “cumplir” usada por Cristo en Mateo 5 es una referencia a algo que él haría con su obra como Mesías. No se trata de algo que los creyentes debemos observar por siempre.

Volvamos ahora a Mateo 5: 17-19:

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen  el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que  todo se haya cumplido ”. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.(Mt. 5:17-19)

A lo que conocemos hasta ahora, agreguemos otra pieza importante para entender este pasaje. Se encuentra en el Evangelio de Juan:

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed (Jn. 19: 28).

El texto expresa que “ya todo estaba terminado” pero aun faltaba una de las profecías respecto a la vida y muerte del Mesías, la referencia a “Tengo sed”.

Ahora sigamos el desarrollo del Sermón del monte.  Jesús comienza con las “bienaventuranzas”, sigue con el pasaje que estamos examinando, e immediatamente procede a decir seis veces “Oísteis que fue dicho … pero yo os digo”. Jesús está tomando para sí mismo una autoridad superior a la del antiguo pacto, pero para que sus oyentes no pensaran que él estaba aboliendo la naturaleza obligatoria del antiguo pacto en ese momento, ya había anunciado que eso lo iba a hacer él pero más adelante. ¿Cómo? Cumpliendo al pie de la letra las profecías, tipos y sombras que señalaban hacia su obra como Mesías y Salvador del Mundo, las cuales están registradas en la ley. Por lo tanto, la ley debía continuar hasta que él hubiera cumplido todo. Esto sucedió, según Juan, con la muerte de Jesús.

El error en insistir que Jesús estaba enseñando en Mateo 5:17-19 la naturaleza continua de la ley, es que encierra a los cristianos en un callejón sin salida. Ya que el pasaje dice que ni una jota ni una tilde pasará de la ley, los que lo usan para probar la perpetuidad del antiguo pacto, también deben usarlo para promover la naturaleza obligatoria de toda la ley. Pero Pablo advirtió a sus lectores que no podían tomar sólo una parte de la ley y dejar el resto.

Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley (Gá. 5:3).

Sólo tenemos dos opciones: Jesús cumplió toda la ley por nosotros y así nos liberó del dominio del antiguo pacto, o debemos guardar todos los detalles del antiguo pacto. No hay otras opciones.

¡Pero el verso 19 parece enfocarse en “mandamientos”!

Este versículo ha sido motivo de marchas y contramarchas, y toneladas de tintas has sido empleadas para ofrecer diferentes interpretaciones por grandes eruditos. Personalmente me inclino a pensar que la referencia a mandamientos en Mateo 5:19 tiene que ver con los mandamientos que Cristo nos dejó en sus palabras, y por inferencia podemos decir que es una referencia a Sus Palabras. Es muy factible que los versos anteriores (17-18) contengan una doble connotación – una es la referencia al cumplimiento de la ley por parte de Jesucristo en la cruz, lo que en consecuencia la declara abrogada o abolida, y la otra concerniente a que la Palabra de Dios o de Jesús (la ley  y los profetas) jamás pasará. La frase “hasta que pasen el cielo y la tierra” es equivalente a “jamás pasará”. Consideremos los siguientes pasajes:

Porque de cierto os digo que hasta que pasen  el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que  todo se haya cumplido  (Mt 5:18).

Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley (Lc. 16:17)

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (Mt. 24:35).

Cuando observamos estos pasajes es obvio que Jesús reclama que Sus palabras durarán más que la Ley (los mandamientos). La Ley pasará ANTES que los cielos  y la tierra (cuando todo sea cumplido) pero las palabras de Jesús NUNCA pasarán y continuarán aun más allá de la disolución del universo.

Repaso y deducciones derivadas

1.     Mateo 5:17-19 enseña que toda la ley, incluyendo lo escritos en la Toráh, permanecería en vigencia hasta que todo se hubiera cumplido. Con su vida, muerte y resurrección, Jesús cumplió toda la ley (y los profetas) del antiguo pacto, por lo que esta ley ya no es obligatoria para los cristianos.

2.     Cada vez que la palabra “ley” se emplea en Mateo, siempre se usa para todo el antiguo pacto o para alguna porción de éste que es más que únicamente los Diez Mandamientos.

3.     Cada vez que la palabra “cumplir” se utiliza en el evangelio de Mateo, siempre se usa en conexión con los eventos relacionados con la vida de Cristo. Nunca se usa en el contexto de alguna práctica u observancia continua en la vida del creyente.

4.     Si alguien usa Mateo 5:17-19 para probar la perpetuidad de la ley del antiguo pacto, entonces debe guardar toda la ley ya que ni una jota ni una tilde debe ser quitada.

5.     El Nuevo Testamento es cristalino en cuanto a que las ceremonias y prácticas de Antiguo Testamento señalaban hacia adelante a algún aspecto de la vida , muerte y resurrección de Cristo.

6.     Con su vida perfecta, muerte sacrificial y resurrección, Jesús cumplió por nosotros las demandas morales de Dios.

7.     La libertad del evangelio NO da a los cristianos la libertad para pecar.

8.     La vida santa del cristiano nunca es la base de su aceptación ante Dios , sino el resultado de ella.

9.     Todos los principios morales sobre los cuales se basan los Diez Mandamientos y otras leyes morales del antiguo pacto, puede resumirse en el solo principio del amor.

10.    La moralidad enseñada en el nuevo pacto reemplaza la moralidad enseñada en el antiguo pacto. <>

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Deseo expresar mi agradecimiento a Dale Ratzlaff, notorio ex-adventista, por la claridad con que analiza el tema del Sábado en su libro Sábado en Cristo, publicado por LAM Publications, LLC, PO Box 11587, Glendale, Arizona 85318. El artículo anterior está basado en su mayor parte en este libro, que está siendo de gran bendición para aquellos que están en un momento de transición desde el legalismo férreo de los Adventistas del Séptimo Día hacia la libertad  que los lleva a los brazos de Cristo.

————

*El Antiguo Testamento hebreo consistía en 24 libros, que eran divididos en las siguientes tres divisiones principales:

  1. La ley (torah) que contiene los cinco libros de Moisés, o Pentateuco.
  2. Los profetas (nebi’im) subdivididos en:
    (a) Cuatro “anteriores”, Josué, Jueces, (1 y 2) Samuel y (1 y 2) Reyes, y
    (b) Cuatro “posteriores”, Isaías, Jeremías, Ezequiel y los doce profetas menores en un solo libro.
  3. Los escritos (ketubim), constituidos por los once libros restantes, de los cuales Esdras, Nehemías y 1 y 2 de Crónicas forman cada uno un solo libro.

Tomado de:

(http://eltextobiblicoat.blogspot.com/2006/10/402-divisin-antigua-y-moderna-del.html)

*Este Artículo ha sido publicado con el permiso del apologista  Pablo Santomauro*

Este artículo fue tomado del blog amigo El Blog del Pastor Daniel

 

 


Los Adventistas del Séptimo Día y el Sábado ¿Fue el día de reposo ordenado por Dios desde la Creación?

Los Adventistas del Séptimo Día y el Sábado
¿Fue el día de reposo ordenado por Dios desde la Creación?

por Pablo Santomauro

Tarde o temprano usted se va a encontrar con un adventista que lo desafiará en cuanto a la observancia del sábado, y lo va a hacer con argumentos que en la superficie parecen tener peso bíblico. Tal es así, que el cristiano que no ha sido discipulado, puede fácilmente ser apabullado por un adventista capacitado y quedarse sin respuestas.

La Revista Signs of the Times, publicada por la  Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD en adelante), en su ejemplar de Junio de 1999, presenta algunos de los argumentos que manejan los adventistas para apoyar que el día de adoración  aprobado por Dios sigue siendo el Sábado y no el Domingo. Si bien estamos en el año 2009, escogimos este artículo porque define la posición del movimiento en forma clara y definitiva, sin necesidad de ir a los documentos doctrinales de la IASD.

En la página 24 de la revista, bajo el título “Por qué mi Día de Reposo es el Sábado”, el autor plantea un diálogo con su vecino. El vecino le invita al juego del sábado – el tipo de deporte no es especificado — y le ofrece una entrada gratis. El autor agradece a su vecino pero le aclara que no puede asistir al juego porque los sábados él va la iglesia. El vecino le indica que eso no sería problema ya que el juego es en la tarde. A esto, el autor replica que para él todo el sábado es un día de adoración. A continuación sigue la clásica letanía que pone al adventista en un plano superior a los que se congregan en domingo, y luego el autor comienza a enumerar una serie de razones por las cuales guarda el sábado.

La primer razón es expresada de la siguiente manera en el artículo:

“El séptimo día es mencionado por primera vez en el comienzo de la Biblia. Luego que Dios pasó domingo, lunes, martes, miércoles, jueves y viernes creando la tierra, la Escritura dice que “reposó el día séptimo …. Nosotros podemos inferir que desde la Creación en adelante, la gente guardó el sábado como día de adoración por generaciones. Cuando lo olvidaron, Dios se los recordó: ‘Acuérdate del día de reposo para santificarlo’, Dios dijo a los hijos de Israel. Y entonces incluyó el séptimo día – sábado en los Diez mandamientos. ‘Pueden trabajar por seis días pero el séptimo día deberá ser el día de Dios. Ustedes y toda su familia y aun vuestros animales deben descansar de trabajar ese día. En su lugar, pasen el día recordando que Yo soy vuestro Creador, y que en seis días hice toda la Creación, incluyendo la humanidad, y luego reposé’”.

El artículo continúa diciendo: “Esto en sí debería ser suficiente, ¿verdad? Si yo acuerdo con un amigo de encontrarnos en nuestro restaurante favorito el martes al mediodía, ¿iré el miércoles porque me es más conveniente? ¡Por supuesto que no! Y así es con Dios. Si Dios quiera que me encuentre con El en ese día, ¿por qué razón no lo haría?”

Este es el argumento básico desde el cual parten los adventistas para justificar su doctrina del día de reposo. Puesto en lenguaje teológico, el sábado es una ordenanza de la Creación, dicen ellos. Si ustedes logran poner en evidencia el error de este argumento, prácticamente estarán tirando abajo todo el aparatoso esquema de la doctrina adventista.

¿Es el Sábado una Ordenanza implantada desde la Creación?

Me permito citar ahora una porción del excelente trabajo del Dr. Robert Morey, Is the Sabbath for Today? Este breve ensayo de Morey fue escrito hace varios años pero conserva su vigencia por la claridad y sencillez de su refutación, por ello procedimos a traducir y adaptar los puntos a nuestro entender más destacados. Por supuesto que cada punto puede ser expandido y profundizado, pero preferimos dejarlo en su formato inicial para beneficio del lector.

Análisis del argumento:

1. ¿Qué es una “ordenanza de la Creación”?

Respuesta: Una actividad o institución que Dios estableció desde la Creación  para que toda la humanidad observe perpetuamente hasta el fin de los tiempos.  Algunas de las ordenanzas más obvias son actividades tales como el trabajo (Gn. 1:28; 2:15, 20) y el mandato cultural (Gn. 1:28), o instituciones como el matrimonio (2:8) y la familia (2:24).

2. ¿Qué se necesita exegéticamente para probar que guardar el sábado es una ordenanza desde la Creación?

Respuesta:  Para probar que el guardar el sábado es una ordenanza creacionista, debemos encontrar en la historia de la Creación misma, uno o más de los siguientes elementos:

a. Un mandamiento dado al hombre para observar una semana de 7 días.

b. Un mandamiento dado al hombre para descansar en el séptimo día.

c. Un ejemplo donde el hombre descanse el séptimo día.

d. Una explicación del porqué el hombre debe descansar en el séptimo día.

La evidencia exegética aplastante es que no existe un solo mandamiento, ejemplo o explicación sobre el guardar el sábado en la historia de la Creación.  No existe en absoluto en Génesis 1-3 o en ningún otro lugar, ninguna evidencia exegética que sugiera que guardar el sábado sea una ordenanza creacionista.

3. Pero, perdone que insista, ¿está seguro que el mandamiento de guardar el sábado no está en Génesis 2:1-3?

Respuesta:  No, la palabra “sabbath” no aparece en el texto.  Una aproximación bíblico-teológica muestra que Génesis 2:1-3 es el comentario de Moisés mirando en retrospectiva hacia el período de la creación en el contexto de su propio entendimiento de los diez mandamientos, y no se trata de una referencia al entendimiento que poseía Adán en el comienzo de la historia.

El texto no dice que el hombre o los animales santificaron el día y que descansaron.  El texto establece la declaración simple y sencilla de que las obras creativas inmediatas de Dios llegaron a un fin. El hecho de que Dios “reposó” es claramente antropomórfico. Dios no necesita descansar.

4. Pero se menciona el séptimo día. ¿No prueba esto que es una ordenanza creacionista?

Respuesta: No necesariamente.  El nudismo y el vegetarianismo también son parte de la historia de la Creación. En realidad, nadie tendría el descaro de reclamar que estos elementos son mandamientos simplemente porque se mencionan en el texto.

5. ¿Pero no es Génesis 2:1-3 un patrón o un modelo para que nosotros lo sigamos?

Respuesta:  ¡Espero que no!  Luego que Dios trabajó durante 6 días, descansó en el séptimo día y continúa “descansando” hasta el presente (He. 4:10-11). Dios no comenzó otro ciclo de 6 días de trabajo y uno de descanso. Por lo tanto, si los hombres vamos a seguir el modelo, entonces tendríamos que trabajar 6 días en el comienzo de nuestra carrera u oficio, ¡y luego descansar por el resto de nuestras vidas! De todas maneras, para probar que guardar el sábado es un mandamiento creacionista, debemos mostrar un ejemplo de un hombre guardándolo. Si esto es cierto con respecto a otras ordenanzas de la Creación, ¿cuál es la razón para que la observancia del sábado sea exenta de esta regla de fe?

Además, Adán nunca hubiera estado en condiciones de observar el sábado correcto porque el séptimo día de Dios fue el segundo día de Adán, por lo cual el séptimo de Adán fue el quinto de Dios.  ¿Cuál de los dos séptimos días observaba Adán?

Adicionalmente, todos los pasajes bíblicos como Nehemías 9:5-38 (cf. vs. 13-14) que dan un resumen de la historia redentiva, siempre ponen el comienzo de la observancia del sábado junto a Moisés, no Adán.  Si la observancia del sábado hubiera comenzado al momento de la Creación, sin duda la Escritura lo hubiera mencionado cuando se narra la historia del mundo, pero no lo hace.

No existe tampoco en la historia de la Creación en Génesis ninguna mención de una semana de 7 días ordenada por Dios u observada por el hombre.

Ningún ejemplo, ningún mandamiento o precepto puede ser extraído de Génesis 1-3.  Si bien más adelante en la historia de la redención aparece la semana de 7 días, no existe evidencia de que Adán o Eva usaban tal medida de tiempo.

(Hasta aquí el trabajo del Dr. Morey)

Concluímos que lo visto es suficiente para echar por tierra la columna vertebral del argumento adventista que pretende conectar su distorsionada interpretación del séptimo día con la historia de la Creación. En esta materia, los adventistas son culpables de ver y pensar más allá de lo que está escrito (1 Co. 4:6). <>

Publicado por Héctor Reséndiz.

Este artículo fue tomado del blog amigo El Blog del Pastor Daniel

 

 


La Doctrina de Dios Por Paul Washer


NUESTRA VERDADERA IDENTIDAD EN CRISTO

NUESTRA VERDADERA IDENTIDAD EN CRISTO

Por Damián Ayala



Las cosas que no son como si fuesen.

Las cosas que no son como si fuesen.

Por Héctor Reséndiz

Dentro de las enseñanzas del movimiento de fe y teología del dominio hay una muy particular que ha tomado un importante lugar en la comunidad evangélica en general: “Decláralo y será hecho”. Para esto citan y basan su doctrina principalmente en Romanos 4.17. Para comentar sobre el tema será importante ver el contexto de Romanos 4 y así interpretar esta declaración.

13 Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.

14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa.

15 Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.

16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros

17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.

18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.

19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.

20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,

21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;

22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

Romanos 4.13-22 (énfasis agregado)

Note, estimado lector, que el autor de la carta a los Romanos está explicando y sistematizando cómo la fe y sólo la fe es la que justifica al pueblo de Israel e igualmente a los gentiles. Abraham creyó la promesa de Dios (de que sería padre de muchas gentes) y el versículo menciona dos cosas muy importantes: (1) Dios da vida a los muertos y (2) Dios llama las cosas que no son como si fuesen. Estas declaraciones son majestuosas y propias de la naturaleza de Dios. Sólo Él puede dar vida y salvar a millones de pecadores a través de la propiciación de su Hijo, y tal exorbitante y sobrenatural hazaña acompaña en el enunciado como atributo único de Deidad “llamar las cosas que nos son como si fuesen”. Son dos verdades de dimensiones eternas para la historia de la redención del Hombre por la grandiosa Gracia de Dios y la otra la vemos desde el principio de los tiempos que con el poder de su palabra creó todo lo que vemos hoy. Lo que no existía llegó a existir, por lo tanto llamar las cosas que no son como si fuesen implica tener condiciones y atributos únicos de Dios como Creador, como Omnisciente (sabe lo que será y ha de venir), como Todopoderoso (sabe que Él lo va a hacer) y como Omnipresente (Él estará ahí para hacerlo).

De vuelta con Abraham, el contexto en los versículos siguientes deja bien claro como fue que él creyó la verdad de la promesa. Curiosamente no se la pasó declarando que iba a ser padre o que iba a tener suficiente potencia sexual cuando era imposible por su edad (casi 100 años), o declaraba fértil la matriz de su esposa Sara. Nada de eso. Abraham creyó fielmente que el que le dio la promesa es Dios y que Dios es capaz de cumplir lo que dice. Abraham sí usó su boca para declarar, pero declaraba la Gloria del Todopoderoso (vv. 20-21).

A la luz del Nuevo Testamento, cuando la Biblia nos enseña acerca del poder de nuestras declaraciones cuando hablamos, lo hace siempre en el sentido de transmitir la verdad de Dios y del Evangelio, de exaltar con nuestros labios el amor de Dios en Cristo Jesús hacia las demás personas y de no llevar, en cambio, palabras de destrucción que de nada aprovechan, más bien nos llevan a una vida o mejor dicho a una muerte llena de pecado (e.g. Proverbios 18.21, Salmos 19.14, Santiago 3.9).

El poder de las palabras e incluso de los pensamientos no es un juego de mecanismos (si digo lo bueno, me sucede lo bueno, si declaro que no existe mi enfermedad, ésta desaparece). Eso no enseña Dios en la Sagrada Escritura, Dios no enseña a que declaremos lo contrario. Si la facultad para que se logre un milagro está en lo que declaramos o no, dejamos completamente fuera la superabundante gracia de Dios para con sus hijos, Dios es una ser personal, Él piensa y decide mejor que nosotros (crea esto por favor). Él quiere que reposemos en su paz que sobrepasa todo entendimiento y que declaremos a los cuatro vientos todas las bondades y verdades que provienen de Él, que clamemos por nuestra salvación y que demanda honra y gloria de nosotros. Si queremos vivir conforme a la voluntad de Dios, entonces dejemos a Dios hacer las cosas y no a nuestras fabulosas declaraciones o decretos.

Cuando vemos en la Escritura casos de necesidad de un milagro, el Espíritu Santo inspirando a los autores nunca les manda a practicar tal cosa de declarar como ahora se enseña, por el contrario nos invita a orar, a rogar y a clamar a Dios dando gracias, incluso Pablo en una ocasión le recomendó un poco de vino a Timoteo (las declaraciones brillaron por su ausencia).

Esta terrible mancha en el Evangelio de ahora no es más que doctrinas falsas que se han ido infiltrando de cuestiones metafísicas, visualización, mantras…

Enseñar que los Cristianos podemos declarar las cosas que no son como si fuesen no sólo es falso, sino es pretender ser Dios o ser como Dios. ¿Génesis 3.5 les recuerda algo?

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Filipenses 4.6


¿ Qué son las herejías? ¿ Por que estudiarlas? ¿ Por que denunciarlas?

¿ Qué son las herejías? ¿ Por que estudiarlas? ¿ Por que denunciarlas?

Antes de abocarme de lleno a tratar el tema de los “redimidos” ,vamos a aclarar el por qué de la insistencia en luchar contra estos movimientos controvertidos y demás deformaciones del evangelio Bíblico:

¿ Que es una Herejía?

Pues Irineo de Lyon , uno de los padres de la iglesia Definía la herejía de esta Manera:

“De hecho, es el error nunca establecido en su deformidad desnuda, a no ser, que al ser éste detectado fuera expuesto. Pero es hábilmente engalanado en un vestido atractivo, para que por su forma externa, haga aparecer el error a los inexpertos (tan ridícula como la expresión puede parecer) más cierto que la verdad misma.” Ireneo, Contra las Herejías 1.2 (1)

Pasado en limpio , dice que la herejía es el error que jamás será presentado en forma directa o en su forma más pura , por que de ésta manera es fácilmente detectable , sino que es hábilmente encubierto/ disfrazado ( de alguna forma) para que a los ojos de los neófitos u/o inexpertos ( aún dentro de lo contradictorio que pueda sonar ) el error sea más creíble que la misma verdad .

EL término Herejía proviene del Griego “hairesis” que denota o significa una elección u/o facción , en palabras limpias el término se utilizaba para definir la afición , elección y/o predilección por parte de una persona o grupo , o bien por una “verdad” en particular , o bien por una “perversión” de la verdad ;esta última generalmente alimentada por la expectativa de un provecho personal.

De ahí que éste provoque las divisiones y la formación de grupos de sectas y/o , partidos políticos como lo fueran los Fariseos y los Saduceos en los tiempos del Señor Jesús ( Hechos 15:5)

Desde los comienzos mismos de la iglesia el enemigo ha querido infiltrar todo tipo de errores en la misma , un ejemplo primitivo ( o mejor dicho , temprano ) es el de Himeneo y Fileto , los cuales como nos relata el apóstol Pablo en su 2ª Carta a Timoteo 2:17-18 enseñaban que la “resurrección ya se había efectuado” ( padres del preterismo ) trastornando la fe de algunos, pero ¿Para qué ?y ¿ por qué? Pasemos a la siguiente pregunta , para contestar ésta.

¿ Por que estudiarlas?

Es bien simple , la fe por si sola no salva a nadie, podemos tener fe en un madero o en una figura de yeso , pero eso no nos va a salvar , nuestra Fe es tan buena como la verdad en la cual la depositamos , no importa cuán grande sea nuestra fe o confianza si ésta depositada en una mentira por más maravillosa que ésta sea , por que de todas maneras no servirá , en nuestro caso sabemos que solo hay un Dios verdadero, el Uno y Trino Dios que nos revelan las Sagradas Escrituras , y si nuestra fe descansa en las enseñanzas de Dios , podemos estar seguros , es por eso que el enemigo de nuestras almas busca desvirtuar esas preciosas Verdades Eternas , introduciendo errores y herejías en la medida de lo posible , para de esta manera llegar a lograr que muchos que busquen sinceramente de Dios trastabillen y erren el camino a seguir.

¿Por que denunciarlas?

Las Escrituras son muy claras en cuanto a aquellos que las tergiversan para perdición propia y de sus seguidores Lapidariamente emiten su sentencia sobre los falsos maestros en múltiples ocaciones , por ejemplo , como ya expusimos en el caso de Himeneo y Fileto, estos dos fueron entregados a satanás para destrucción de su carne como dice 1ª de Timoteo 1.20 , también podemos ver la gravedad de este pecado en las palabras del Divino maestro , el Señor Jesús, que lanzó una sentencia realmente de temer “ Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos.” (Lucas 17:1-2)

Luego el Apóstol Pablo lanza otra advertencia fuerte sobre los falsos maestros en su epístola hacia los Gálatas 1: 8-9 en la cual leemos:

Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. “

La palabra anatema tiene varios significados , equivale en este pasaje a algo maldito , apartado o expulsado , condenado a sufrir el castigo merecido de la ira de Dios , creo que entenderán ahora , por que utilicé la expresión “lapidaria” , en el A.T el anatema era reservado simplemente para destrucción no había forma de rescatar aquello que era declarado anatema (léase en Levítico 27:29)

Por eso a través de múltiples advertencias se nos insta a denunciarlas y a combatirlas , por ejemplo en la Epístola de Judas versículo 3 se nos insta a contender por la fe una vez dada a los Santos ( esto es a nosotros ) También en 1ª de Timoteo 4:6 se nos insta a tener cuidado de la doctrina , y podríamos seguir , pero creo que con lo expuesto se han respondido a las 3 preguntas.

Publicado por Pastor Damián Ayala

Este articulo fue tomado del blog Amigo

Nota del administrador: Es por eso que el Espíritu Santo nos da la orden a través del Apóstol Pablo…. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. 1 Timoteo 4:1316

Este es un mandamiento directo.. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello… que importancia tiene mantenerse en la sana dictarían

El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Juan 14:21

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, 4 está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, 5disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales 1 Timoteo 6:3

Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. Juan 14:23

P.D Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Tito 2:1



Hablando de la doctrina hereje de los Unicitarios (modalismo)

Hablando de la doctrina hereje de los Unicitarios (modalismo)

Publicado por Pastor Damián Ayala


La Verdad Acerca del Hombre

Les paso este excelente estudio Bíblico sobre la doctrina del hombre y el pecado, recuerden que no es lo mismo leer la Palabra que estudiarla , les aseguro que será de gran edificación para sus vidas.

La Verdad Acerca del Hombre

Paul Washer

Publicado por Pastor Damián Ayala.


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